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Miércoles 02 de Noviembre de 2016

Una mujer fue secuestrada en Córdoba y liberada en Buenos Aires

Dos delincuentes la sacaron de su casa de Leones en la madrugada del lunes. La soltaron ayer en un camino del partido de Pilar.

Una mujer secuestrada el lunes en su casa de la ciudad cordobesa de Leones, y por quien exigieron un millón de pesos de rescate, fue liberada sana y salva en la madrugada en el partido de Pilar, provincia de Buenos Aires, informaron fuentes policiales.

Se trata de María Gabriela Oliveto (50), quien había sido capturada cerca de las cuatro de la madrugada de ayer de su casa de Leones (a 248 kilómetros al sureste de la ciudad de Córdoba) por dos delincuentes que ingresaron rompiendo una puerta, en momentos en que se hallaba durmiendo junto a dos de sus hijos y a su pareja, un reconocido empresario de esa localidad cordobesa, Javier Emiliano Francucci, quien tiene antecedentes penales por el delito de encubrimiento agravado a raíz de que se le incautaron camiones y autos que tenían los números adulterados y tenían problemas en el chasis o en el motor.

"Apareció a las dos de la mañana en Buenos Aires y llamó a su hermana que vive allá. Está bien, la estamos esperando en Leones", dijo Amanda, la madre de Oliveto.

En tanto, el director general de Investigaciones Criminales de la Policía de la provincia de Córdoba, Calixto Luna, confirmó que "no se pagó rescate" por la liberación de la mujer, y aseguró que "se trabaja en varias hipótesis" sobre la investigación del hecho.

La mujer fue liberada cerca de las dos de la madrugada en proximidades del kilómetro 54 del ramal Pilar de la ruta Panamericana. "La dejaron detrás de un camión viejo, aún vestida con el camisón que llevaba cuando la secuestraron, con los ojos vendados y las manos atadas con precintos, y le dijeron «caminá derecho y no te des vuelta»", señaló un investigador policial.

La mujer caminó unos 50 metros sobre la calle Lincoln, en Pilar, y comenzó a tocar timbre en una casa con jardín, donde salió una mujer que la asistió y le prestó un teléfono para avisar a la policía.

"Estaba asustada, le dije «sentate, tomá un poco de jugo». Temblaba de los nervios, no se acordaba su dirección, ni números de teléfono. Me repitió muchas veces que estaba secuestrada", recordó Claudia, la vecina que ayudó a Oliveto a cortar los precintos plásticos.

Pocos minutos después, tres patrulleros de una comisaría de Pilar se acercaron a la vivienda de Claudia y asistieron a la mujer secuestrada.

Luego, la víctima contó a los investigadores que cuando la secuestraron, la mantuvieron con la cabeza tapada dentro de un auto en el que circularon varias horas y que luego la encerraron en una vivienda.

Liberación. Dijo que en esa casa la tuvieron cautiva en una habitación y que finalmente la subieron a otro auto con el que volvieron a dar vueltas hasta que la liberaron.

"Está en buen estado general, sin lesiones", agregó el jefe policial, quien explicó que, según la mujer, no fue golpeada ni maltratada.

Los investigadores de la División Antisecuestros de la Policía Federal que trabajan en la pesquisa se entrevistaron con la víctima y rastreaban distintas estaciones de peaje por las cuales pudo haber transitado el auto con los secuestradores hasta llegar a Pilar.

La pareja de Oliveto recibió dos llamadas de los captores realizadas con los teléfonos celulares que le robaron cuando la secuestraron y que en ambas le exigieron un millón de pesos para liberarla.

La madre contó que el secuestro de su hija se registró cerca de las cuatro de la madrugada del lunes, cuando se hallaba en su casa de la calle Laprida 1640, de Leones, junto a su pareja y a sus dos hijos. "Entraron dos delincuentes y los ataron a todos, incluidos los dos hijos de Gabriela, adolescentes", explicó la mujer. Dijo que Francucci logró desatarse y avisó del hecho a la policía.

La denuncia del secuestro la radicó Francucci (48), titular de la firma de reparación de camiones de Leones, Servicio Mecánico Diesel, quien logró desatarse y llamó de inmediato a la policía cordobesa.

La fiscal federal de Bell Ville, Mercedes Pérez de Rodríguez, dispuso una serie de medidas y pidió colaboración en la investigación a la División Antisecuestros de la PFA, que envió un equipo de trabajo a esa provincia.

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