Inseguridad
Lunes 22 de Agosto de 2016

Una jubilada muere luego de sufrir un intento de arrebato y caer al piso

Si bien se golpeó fuerte la cabeza, fuentes judiciales aseguran que la causa del deceso no fue esa sino una crisis coronaria

La vida de Araceli Antonia Zalazar transcurrió como docente de actividades prácticas en las aulas de la escuela Fray Mamerto Esquiú del barrio Triángulo hasta que se jubiló, años atrás. Desde entonces incorporó a su rutina recorrer parte del barrio en una vieja bicicleta para visitar a sus hijos y hacer las compras. Ayer al mediodía volvía a su casa cuando un motociclista intentó arrebatarle el bolso con brutalidad; la empujó para quitarle el bolso y la mujer de 79 años se desplomó en la vereda.

A raíz del empellón, Araceli golpeó su cabeza sobre un pequeño sendero de material. Y a pesar de los esfuerzos de los médicos del Sies por reanimarla murió minutos después. Un rato antes el agresor se había esfumado sin llevarse nada.

En ese marco ayer a la tarde altas fuentes de la Fiscalía Regional aseguraron, conocido el primer informe forense, que la muerte fue consecuencia de una crisis cardíaca y que la mujer arrastraba problemas coronarios.

Tres cuadras. Araceli vivía sola en una casa de Virasoro y Felipe Moré, a tres cuadras de donde ocurrió el cruento suceso, en un barrio de clase media. Cerca de las 12 de ayer se subió a su bicicleta y comenzó a pedalear hacia la casa de uno de sus dos hijos. Sin embargo, al parecer no encontró a ninguno de su familiares y decidió regresar a su vivienda.

Araceli circulaba por Virasoro al 5300, a unas dos cuadras de villa Banana, cuando apareció en escena un hombre que circulaba en una moto y la intentó asaltar, con las trágicas consecuencias conocidas.

"La señora venía en bicicleta cuando paró un muchacho que venía en una moto. La quiso asaltar y la empujó, pero no le sacó la bolsita que llevaba. La señora cayó y se golpeó la cabeza. Pero también sufrió un paro cardíaco. Todavía no se sabe la causa de la muerte, si fue el infarto o el golpe lo que le ocasionó la muerte", señalaba Damaris, una joven veinteañera que vive en una casa contigua a la de la víctima, pasado el mediodía de ayer mientras varios vecinos se arremolinaban en torno a la ambulancia del Sies que trasladó a la mujer al Instituto Médico Legal para la autopsia.

Lo concreto es que, tras el empujón, la anciana cayó sobre un pequeño puente de material que cruza las zanjas a cielo abierto, del lado de la vereda impar, y se golpeó con fuerza la cabeza. Al parecer, se desvaneció y sufrió el paro cardiorrespiratorio. Yamila, otra chica que estaba en la escena del hecho, señaló que la Araceli era "muy conocida en el barrio que habitualmente recorría en bicicleta".

A pocos metros se encontraba el hijo de Araceli. Lucía tranquilo pero no podía disimular la angustia que lo invadía. A pesar del dolor pudo brindar su testimonio.

"Ella venía andando en bici y el tipo la empujó para sacarle el bolso. Se cayó y se golpeó la cabeza. Cuando llegué habían tratado de reanimarla durante media hora, pero ya estaba muerta. Ella seguramente había ido a mi casa que está a cuatro cuadras o de mi hermano que vive a tres cuadras pero como no nos encontró se volvió a su casa", contó Gustavo Rubí, hijo de Araceli.

Ultimo suspiro. Entre quienes auxiliaron a la anciana luego del ataque estuvo una chica de unos 20 años que prefirió no brindar su identidad. "Ella venía por Virasoro y el ladrón en moto de contramano. Le quiso manotear el bolso y la tumbó. La quisimos reanimar. La aplaudíamos, le gritábamos, pero dio un último suspiro y se murió", contó la joven.

El caso es investigado por el fiscal de Homicidios Pablo Pinto y la Policía de Investigaciones (PDI). El responsable de la acusación dispuso que se releve si en la zona del hecho hay videocámaras que hayan registrado imágenes del suceso.

Regalo. Gustavo indicó que su madre llevaba un bolsito en el que había un monedero con poco dinero, un jueguito de agujas que planeaba regalarle a su nieta "para enseñarle a bordar" y la linga de la bicicleta. Habría sido un magro botín si el motociclista hubiese concretado el atraco que provocó la muerte de la anciana. "Ayer (por el sábado) me había mostrado el jueguito que pensaba regalarle a mi hija por el Día del Niño", recordó el hombre.

El hijo de Araceli contó que ella realizaba ese trayecto en bicicleta dos o tres veces por día. "Mi mamá era una querida maestra de actividades prácticas de la escuela 518", dijo casi al borde del llanto. Hacía unos años que Araceli se había jubilado como docente de la escuela primaria ubicada en Garay al 5400.

Comentarios