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Sábado 05 de Diciembre de 2009

Una historia que destapó otra realidad del docente privado

Una maestra del Colegio Nº 1.114 Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia de Arequito fue despedida el último día de clases. Le dijeron que era por "falta de matrícula". Desde el Sadop opinan que es "un típico caso de disciplinamiento" por su participación sindical. El Ministerio de Educación de Santa Fe promete investigar qué paso, mientras tanto el cargo docente quedará en suspenso. Un testimonio que muestra las presiones bajo las que trabajan muchos docentes de la enseñanza privada.

Una maestra del Colegio Nº 1.114 Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia de Arequito fue despedida el último día de clases. Le dijeron que era por "falta de matrícula". Desde el Sadop opinan que es "un típico caso de disciplinamiento" por su participación sindical. El Ministerio de Educación de Santa Fe promete investigar qué paso, mientras tanto el cargo docente quedará en suspenso. Un testimonio que muestra las presiones bajo las que trabajan muchos docentes de la enseñanza privada.

Lorena Angeletti tiene 31 años, es maestra, y hasta el último día de clases, enseñaba en el 2º grado de la Escuela Hijas de la Misericordia, de Arequito. Desde septiembre de 2008 era titular en el establecimiento, pero ya llevaba más de tres años trabajando en ese colegio de la congregación de la Misericordia (con sede en Rosario). "El viernes pasado (por el 27 de noviembre) me mandaron el telegrama de despido, sin motivo. Sólo decía que prescindían de mis servicios. Recién el lunes pude reunirme en la escuela con las autoridades, que me dijeron que era porque hay poca matrícula. El problema es que ese cargo no lo cierra el Ministerio de Educación, sino el colegio para llevárselo a otra de sus escuelas donde le reditúe más", contó el jueves pasado en una extensa nota publicada por La Capital.com.ar .

Pero hay más, las autoridades la esperaban con un cheque y papeles listos para que firmara la indemnización. "La hermana Asunta, que es la representante legal del colegio, me dijo que si yo firmaba y terminaba todo bien, el año que viene tendría posibilidades de reemplazar, pero que todo sería distinto si me rebelaba y aparecía el gremio", contó la maestra para describir el trato amenazante que recibió, y por cierto es más común de lo imaginado en las escuelas privadas. Al final y por consejo de sus compañeras no aceptó el acuerdo que le proponían.

"El caso de Lorena es el típico caso de disciplinamiento. Las patronales podrán esgrimir distintos argumentos pero lo sintomático es que pasa justo en medio de una medida de fuerza y a una compañera que participó activamente del paro. Además, un colegio que puede pagar indemnizaciones no necesita aportes del Estado", advirtió el secretario gremial del Sadop Rosario, Martín Lucero.

La docente contó que en ese colegio es "común que a las maestras que quieren titularizar las condicionen a que no tengan afiliación sindical". "A veces hay miedo a hablar porque todos necesitamos el trabajo, pero la realidad es esa", añade. Por si fuera poco Lorena quedó sin trabajo y sin la posibilidad de ingresar al concurso de titularizaciones de la educación pública, donde ya cerró la inscripción.

Este colegio de Arequito recibe el 100 % de subvención estatal, eso quiere decir que los sueldos de los docentes los paga en su totalidad el Estado. Este es un dato clave para entender que en realidad la pretensión estaría en derivar ese cargo a otra escuela de la congregación.

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