Política
Martes 14 de Junio de 2016

Una foto con backstage caliente

Nada garantiza que la foto de la cúpula del Frente Progresista (FPCyS) en formación compacta, durante el acto de presentación del balance de medio año de gestión del gobernador Miguel Lifschitz, refleje ánimos definitivamente templados. Por eso, el jefe de la Casa Gris buscó dejar en claro que no será el encargado de finiquitar la histórica sociedad política con el radicalismo.

Tras días de tironeos entre socialistas y radicales aliados a PRO a nivel nacional, Lifschitz irrumpió en el escenario de Luz y Fuerza decidido a reivindicar al FPCyS como una coalición de gobierno y a tomar cierta distancia de la Casa Rosada, como también a posicionarse como el impulsor de un diálogo interno que diluya el juego de las diferencias, que viene in crescendo desde que el presidente de la UCR provincial, Julián Galdeano, oficializara que su partido irá —en 2017— en una lista conjunta con el macrismo.

Una saga que incluyó al PRO acusando a radicales frentistas de cobrar "por dos ventanillas" y a dirigentes del centenario partido advirtiendo a sus pares que respaldan a Mauricio Macri que deberán renunciar a sus cargos el gobierno provincial.

Conscientes de que una ruptura depararía hoy elevados costos políticos, y más allá de lo duradero de la tregua insinuada por Lifschitz, la suerte que corran las administraciones nacional y provincial en los próximos meses aumenta su cotización.

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