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Sábado 14 de Junio de 2014

Una exposición internacional

(Por Leonardo Stringaro). _ Empresarios de más de 12 naciones participaron en las rondas de negocios de la muestra. Una previa del Mundial.

Nada es pequeño si ocupa más de cuatro manzanas, si tiene más de 450 equipos de maquinaria agrícola en exhibición y alberga a 12 naciones en una ronda internacional de negocios.

Agroactiva es la muestra mundial y del mundial, porque en ese escenario se vendieron equipos con obsequios exclusivos, como LCD (smart TV) para ver los partidos de Argentina de una forma más tecnificada. Un tema que, trasladado al sector agropecuario, marca una preocupación en el que el recambio de maquinaria agrícola —en promedio— ya ha alcanzado un retraso records de 9 años y medio, cuando lo normal serían 3 a 4 años.

Humedad. Otra de las cuestiones que sobrevoló la muestra fue la necesidad de usar todo los elementos disponibles para potenciar las rotaciones, ante la preocupación por muchos anegamientos de campos, los excesos hídricos y el dato claro de que sólo la soja consume un promedio de 600 milímetros de agua por campaña y si no se rota con otros granos, el resto de la lluvia rebasa las napas.

Esa fue tal vez la causal de que no vayan más productores a la muestra. Una lluvia que demora la cosecha, el adelanto de la exposición por la proximidad con el Mundial de fútbol y las reclamadas líneas crediticias —anunciadas, pero ausentes— de constante tramitación burocrática.

También los elevados costos que tiene el sector para moverse fueron otro atenuante. No por nada, los contratistas rurales fueron por máquinas más pequeñas, que le permitan atenuar la incidencia del gasoil en la próxima campaña.

Clima. Otro dato que dejó la exposición son los efectos del cambio climático. Quién iba a pensar en esos días que por momentos el clima sea tan cálido.

Desde el punto de vista productivo, con mirar algunas sembradoras se podía observar la tendencia del achicamiento entre hileras, es decir, se está dejando de sembrar a 52,5 y se pasa a 35 ó 40 centímetros.

Esto demuestra que en muchas zonas, acercar las líneas permite que el cultivo cubra enseguida y evite los daños por el stress, en años de poca lluvia.

Sobre el cierre, muchos dijeron que la tendencia son máquinas más chicas, para reducir costos y ganar eficiencia, por ese lado. No se notó demasiado, ya que sonó como una coyuntura transitoria en estos años.

En Agroactiva todo se vio grande, aunque con un clima cauto y apaciguado.

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