Bullying
Sábado 17 de Septiembre de 2016

Una escuela organizada desde los valores del mutualismo

La experiencia pedagógica del Instituto Fisherton de Educación Integral. Es administrado por los padres y las madres.

"Hacemos un trabajo en equipo dentro de la comunidad educativa y aunque se presenten algunos problemas, la gestión siempre será fructífera y el resultado positivo", dice Fernanda Fignoni, presidenta de la comisión directiva de la Asociación Mutual Integral de Fisherton, una entidad sin fines de lucro, integrada por padres y madres, y propietaria del Instituto Fisherton de Educación Integral (Ifei). Esta institución, ubicada Morrison al 7900, en la zona de Fisherton, basa su proyecto educativo así como las actividades extracurriculares en principios y valores mutualistas.

"Nuestro lema es hacer escuela entre todos", destacan desde la institución, y comprometidos con este propósito crearon distintos proyectos: instalaron una sorprendente biblioteca en el centro del patio, organizan compras comunitarias, tienen un grupo ecologista, y pronto realizarán un encuentro para que los docentes puedan repensar su práctica educativa.

Fignoni explica cómo funciona la organización y administración de esta escuela, que tiene 1.050 alumnos entre los dos turnos en los niveles inicial, primario y secundario, y se refiere además a la comisión directiva que preside, conformada por 19 integrantes y que se renuevan por consenso todos los años. "Tenemos esta doble función como miembros de una comisión que gerencia y administra la escuela, y a la vez como padres nos pasan las mismas cosas que a otros en relación a sus hijos, los docentes y la institución. Hace unos años notábamos que la comunicación con los directivos sobre las cosas que nos preocupaban a veces se demoraba o interrumpía, entonces para sea más ágil y concreta, dejamos de ocuparnos netamente de lo administrativo y se creó un gobierno de cogestión con el consejo académico de la escuela integrado por los directores y los vicedirectores de los tres niveles. De esta manera, concejo académico y comisión directiva trabajan de manera conjunta, y también padres y madres se involucran en cuestiones gremiales, académicas, comunicación interna y debaten los malestares que surgen entre los niveles". La presidenta de la comisión especifica que la modalidad de participación que propone la escuela ante alguna problemática es autoconvocarse entre las familias, y solicitar una reunión con el consejo académico o autoridades pedagógicas.

Perfil mutualista

El día del mutualismo es la celebración más importante de la escuela. "Es importante que las familias comprendan nuestro principio de formación, así como si un niño o niña asiste a una escuela religiosa y tiene en claro la formación en catequesis, participar de esta institución implica por lo tanto una formación con una orientación en la constitución de un sujeto social con rasgos específicos y valores definidos como la solidaridad", agrega Fignoni, mamá de dos chicos de nivel secundario. Carlos Arrébola, representante legal de la institución, se suma a la charla, cita los orígenes de la mutual que se ocupa de administrar a la escuela desde hace casi treinta años, y recuerda los inicios de esta institución educativa que emprende la pedagoga y maestra Silvana Sandri de Méndez, en el año 1962. "Era un proyecto innovador para ese momento en el había pocos servicios y solo una escuela pública en la zona, primero comienza el nivel inicial y al poco tiempo se incorpora también el nivel primario.

Algunos años después, un grupo de padres compró parte del paquete accionario, y así quedó conformada la asociación mutual. A partir de 1987, esta entidad se hizo cargo de la gestión y administración de la escuela". También destaca que aún siendo una institución de gestión privada, realiza la designación de directivos y docentes por concurso, similar al modelo universitario.

"En el Ifei funciona desde hace cinco años el grupo de ecología llamado Puname, integrado por 75 alumnos del nivel secundario"

En el centro del patio

El patio de la escuela tiene una particularidad: es de tierra, una decisión que mantiene la institución, pese al reclamo de las familias. Este lugar es sin dudas el más significativo, allí suceden las actividades más importantes a partir de tres espacios: la biblioteca, construida en el centro del patio con sus paredes vidriadas; la sombra del roble, un árbol plantado a partir de una bellota traída de Inglaterra en los tiempos que se instaló el ferrocarril en la ciudad, y un antiguo tranvía que pertenecía al servicio público de Rosario, donde los chicos ahora juegan en los recreos y que los alumnos más grandes se ocupan cada tanto de intervenir artísticamente.

Antes la biblioteca funcionaba en un salón reducido y bastante sombrío, y como la escuela debía incorporar un aula nueva para el nivel secundario, directivos y padres proyectaron mudar la biblioteca al centro del patio, con una estructura de vidrio y madera de 100 metros cuadrados, diseñada por un padre arquitecto. Este nuevo espacio se convirtió en el corazón de la escuela y demuestra que la arquitectura también repercute positivamente en un proyecto educativo. En la biblioteca no falta la presencia de una mascota, un gato que un día llegó para quedarse entre los libros, y los chicos llaman Fausto. En recreos los chicos se acercan a la biblioteca de manera espontánea, juegan y buscan algún libro, y pasó a ser parte de la agenda diaria de los chicos y de las familias que también pueden acercarse y participar de talleres de lectura.

Grupo ecologista

En el Ifei también funciona desde hace cinco años el grupo de ecología llamado Puname (Por un ambiente mejor), integrado por 75 alumnos de nivel secundario a cargo de la profesora de biología Silvana Velasco. El grupo trabaja en la difusión del cuidado del medio ambiente dentro y fuera de la escuela, y busca entusiasmar a los alumnos en la creación de proyectos de investigación referidos al tema y en el intercambio con otras entidades. Puname participó de la disertación del Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible, a nivel local se vincula con el taller ecologista, y forma parte de la Red de escuelas verdes.

"Este año se gradúa la primera promoción de secundaria que ha cursado sus estudios regulares acompañado de este proyecto autoconvocado, los alumnos se interesaron de manera voluntaria, y esto seguro tendrá un fuerte impacto social. En este espacio de encuentro analizamos cuestiones ambientales, ideamos campañas para concientizar sobre la clasificación y separación de residuos, hablamos de las energías renovables, del arbolado y consumo de agua, también hemos hecho composteras en la escuela, y nos vinculamos con algunas escuelas de localidades vecinas", dice la profesora Velasco, la creadora del proyecto.

Encuentro docente

El Encuentro Docente Ifei (EDI) es una jornada prevista para finales de octubre y se organiza por primera vez en la escuela. La iniciativa que surge de la comisión de padres y madres y está destinada a los docentes y directivos de la institución de todos los niveles, "la finalidad de este encuentro es promover en los docentes una mirada desnaturalizada de su práctica, a través de actividades de producción escrita, expositiva y de debate. La idea es que tengan un tiempo y espacio distinto de todo lo que se hace habitualmente", destaca la presidenta de la comisión. También señala que no será una presentación académica de un trabajo teórico, tampoco una queja catártica sobre el malestar de la actividad docente. Los ejes propuestos, entre los cuales deberán elegir maestras y profesores son mayoritariamente preguntas: ¿integral o integradora?, ¿docente profesional o trabajador?, ¿para qué evaluamos y cómo nos evaluamos?, o ¿de qué enferman los docentes?.

"La intención no es que hablen del bullying o la neurociencia, temas que seguro ya se tratan en la Escuela Abierta sino que interpelen su propia práctica, y que no hablen de los alumnos sino de sí mismo, de qué hacen cuando hacen. Creemos que hay muchas cuestiones que las tienen muy naturalizadas y que es preciso interpelarlas, y pensar entre los tres niveles las posibilidades de hilar una lógica común desde el chico que ingresa a los 2 años y se gradúa a los 17. Nos interesa que todos se escuchen y que profesores del nivel secundario escuchen las problemáticas del jardín", concluye Fignoni. El consejo académico también participará de la jornada y los delegados gremiales harán su intervención como compañeros de trabajo. A partir de las ponencias y los trabajos docentes, la escuela editará el primer libro.


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