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Sábado 14 de Mayo de 2016

Una escuela llamada Carlos Fuentealba

La secundaria Nº 569 lleva el nombre del maestro asesinado. Quien fuera su compañera la visitó esta semana

"Carlos trabajaba en una escuela como esta, en una zona atravesada por la pobreza y las necesidades. Mis hijas y yo estamos orgullosas de que lleve su nombre". Las palabras llegaron de Sandra Rodríguez, quien fuera la compañera de Carlos Fuentealba, el maestro neuquino asesinado hace nueve años cuando reclamaba por mejores condiciones para la educación. Su nombre es el que eligieron los chicos y profesores para llamar a la Escuela Secundaria Orientada Nº 569 de barrio Santa Lucía. El miércoles pasado Sandra estuvo en la secundaria de Riobamba al 7600. Fue invitada a conocer la escuela y a la presentación de un documental que recoge su historia.

"No imaginamos que el nombre de Carlos se iba a multiplicar en todo el país, en las escuelas, en las bibliotecas", reconoce Sandra Rodríguez en una breve charla con LaCapital y confía que la sorprende la similitud del lugar con la escuela donde trabajaba Carlos Fuentealba. "No es casualidad que a nueve años de su asesinato, hoy esté con alumnos que no lo conocieron y que la escuela lleve su nombre. Era un hombre sencillo, trabajador, querido por sus alumnos. Siempre solidarizándose con causas y con las situaciones que viven los más humildes. Siempre tuvo un convencimiento político de que los oprimidos debían ser liberados y encontró en el camino de la educación la oportunidad para realizar eso", compartió.

Habla de sus hijas Camila y Ariadna, de la lucha ante la justicia para que se encarcele también a los ideólogos del asesinato de su compañero. Un día después de la visita se conocería la resolución del Tribunal de Neuquén de continuar la investigación sobre los 15 policías imputados en el crimen y los responsables políticos, entre ellos el ex gobernador Jorge Sobisch.

Acepta amorosamente una foto con los estudiantes en el frente de la escuela, donde hay un gran cartel con el nombre y figura de Carlos Fuentealba: "Es una imagen simbólica, pidiendo justicia por los que no la tienen, por las víctimas del gatillo fácil, de la injusticia y la represión".

La pelea diaria de la 569

A la 569 asisten unos 150 chicos y chicas. Es una escuela pública y provincial a la que le falta de todo. El director pone el acento en la urgencia de que "se termine la obra de gas". Hace dos años que inició los trámites, pero sin respuesta. En el barrio hay servicio de gas, pero no en la escuela. Es un zona descampada donde el frío se siente más fuerte, y las pocas estufas a cuarzo no alcanzan para calefaccionar los salones ni la garrafa para tomar alguna bebida caliente. Sin embargo, lo insólito es que en el mismo edificio funciona un Cecla (centro de capacitación laboral para adultos). Hace dos años inauguraron un taller de electricidad y otro de cocina. Cómo funciona este último es la gran incógnita.

Manuel Céspedes habla con orgullo de su secundaria pero también advierte sobre "el gran problema de deserción escolar". Cuenta con pesar que hasta el año pasado mucho ayudaban a revertir esa realidad los Centros de Actividades Juveniles (CAJ), talleres de un programa socioeducativo ahora frenado por la administración macrista. "Ayudaban a la contención de los chicos, eran un motivo más para venir a la escuela", subraya el profesor y menciona también la multiplicidad de problemáticas que golpean fuerte en esa realidad: consumos, disgregación familiar y violencias.

No baja los brazos y dice que su preocupación está en los pibes, que participen de todo lo que los haga sentir reconocidos, en igualdad de derechos. Han asistido, por ejemplo, a las olimpíadas de geografía o las deportivas, ahora con Santa Fe Juega. Para Manuel Céspedes la presencia de Sandra Rodríguez es un acto de reconocimiento a la escuela y una manera de mostrarles a los chicos una historia que a ellos los identifica.

El documental que recoge la historia de escuela que eligió llamarse "Carlos Fuentealba" es parte del proyecto "Escuelas con memoria", de Amsafé. La producción del video cuenta con testimonios de directivos, docentes, alumnos y ex alumnos. La orquesta infanto juvenil de Granadero Baigorria musicaliza el trabajo y cuenta con la participación (recitado) de la actriz María Esther Lenci. Es un bello trabajo muy cuidado realizado por la Cooperativa La Masa.

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