Educación
Sábado 22 de Agosto de 2009

Una escuela para hacer "dibujitos"

En septiembre arranca un taller para adolescentes sobre dibujos animados.

No hace falta ser un gran dibujante, sino tener ganas de crear e imaginación para darles vida a las imágenes. Para aquellos chicos de 12 a 17 años que quieran participar, la Municipalidad de Rosario organiza para septiembre un taller intensivo de animación. El trabajo final es un corto animado hecho por los propios pibes.

¿Quién no disfruta aún hoy de un dibujo animado? ¿Quién no pasó tardes de café con leche o mate cocido mirando cómo el Coyote fracasaba una y otra vez en su intento de alcanzar al odioso Correcaminos? Ahora los propios chicos podrán plasmar en pocos segundos su propia creación animada.

Papel y lápiz en mano, la intención es que cada uno de los que se acerquen a la propuesta coordinada por la Escuela para Animadores de Rosario —un espacio que nuclea a realizadores locales— reciban las herramientas necesarias del dibujo y la animación para contar una historia, manteniendo el estilo de cada chico en sus trazos.

"Hay una asociación natural de los dibujos animados con los chicos", apunta Pablo Rodríguez Jáuregui, coordinador de la Escuela para Animadores, quien además está a cargo de un taller de 7 meses para adultos dictado por animadores y dibujantes en actividad. La iniciativa del curso intensivo se desarrolla en el marco del Programa Ceroveinticinco, el Centro Audiovisual de Rosario (CAR) y la Isla de los Inventos.

Pero para dejar en claro el espíritu del espacio, el reconocido realizador rosarino señala que la propuesta para chicos no está encarada como un curso de oficios para enseñar una técnica con salida laboral. "Se trata —dice— de un taller expresivo, donde básicamente los convocamos a quienes ya vienen dibujando o están interesados en la historieta, y tratamos de ordenarlos para que puedan hacer una película animada".

Compuesta por realizadores autodidactas, la Escuela para Animadores de Rosario funciona desde abril de 2006 con la intención de generar un espacio abierto que permita "promover la formación de nuevos animadores y la producción de nuevos materiales audiovisuales con una clara identidad local", según consignan en su página web www.escuelaanimadores.com.ar

Más allá de la participación en festivales nacionales e internacionales, docentes, alumnos y egresados de la Escuela muestran sus trabajos en el programa Cabeza de Ratón (www.cabezaderaton.com.ar), un ciclo de 25 minutos que en los últimos años se emitió los sábados a la tarde por Canal 5. El programa "Caloi en su tinta", que conduce el notable creador de Clemente, es otro de los sitios en la televisión en donde varios trabajos rosarinos pudieron mostrarse.

Así, esta particular escuela tiene al frente a talentosos referentes de la animación local, que a la par de sus propios trabajos decidieron transmitir a chicos y jóvenes su experiencia. "Varios de los que estamos dando clases tuvimos la oportunidad en su momento a principios de los 90 de estudiar con el animador rosarino Luis Bras, quien le dedicó mucho tiempo de su vida a dar clases y a diseñar una didáctica, y nosotros tenemos esa referencia y a la vez la deuda de no cortar esa tradición de enseñanza", recuerda Rodríguez Jáuregui.

Propuesta intensiva

El proyecto de Ceroveinticinco convoca cada año a una veintena de chicos, entusiasmados con hacer realidad sus dibujos animados. "Con esta propuesta intensiva, los chicos aprenden lo básico de la realización, pero lo interesante es que al finalizar pueden ver su corto animado hecho", describe José María Beccaria, quien junto a Lorena Méndez y Alina Calzadilla coordina el espacio para adolescentes.

Tanto Beccaria como Rodríguez Jáuregui destacan además la importancia de que este tipo de proyectos funcionen en espacios públicos, de manera de que sea accesible para todos los chicos de la ciudad.

Desde "asuntos de polleras" en el viejo oeste hasta las aventuras de una tortuga son parte de las creaciones de los chicos que el año pasado participaron de este taller. Para satisfacción de los chicos, varios de esos trabajos se pueden ver por internet desde Youtube (ver aparte).

Basta una buena idea y ganas de expresarse para darles vida a los dibujos. Cuadro a cuadro, los chicos que participen desde el mes próximo en el taller municipal tendrán la posibilidad de saber el proceso de creación de los dibujitos, desde el primer boceto que combina círculos y líneas hasta la secuencia final. Tal vez entonces pueda ser realidad el triunfo final del gran Coyote.



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