El Mundo
Martes 01 de Noviembre de 2016

Una dividida oposición venezolana comenzó el diálogo con Maduro

Bajo supervisión del Vaticano y ex mandatarios se formaron mesas de trabajo. Los opositores exigen la libertad de los presos políticos.

El gobierno de Nicolás Maduro y parte de la oposición de Venezuela concluyeron un primer intento de diálogo para desactivar la crisis política e institucional del país. Sin embargo, la oposición sigue reclamando el referendo revocatorio contra Maduro, que fue suspendido por el organismo electoral oficialista, mientras un amplio sector no concurre al diálogo. La negociación se realiza en Caracas por exigencia opositora, luego de que Maduro quisiera imponer la alejada isla Margarita.

Las conversaciones terminaron anoche con un acuerdo para instalar cuatro mesas de trabajo. Los diálogos serán mediados por el enviado del Vaticano, Claudio Celli, y los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Martín Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de República Dominicana. El alto diplomático estadounidense Thomas Shannon llegó anoche a Caracas para sumarse a este grupo de mediadores. También se convino un nuevo encuentro el próximo 11 de noviembre. Estos diálogos, forzados por El Vaticano luego de una inesperada visita de Maduro al Papa Francisco hace una semana, están marcados por la desconfianza y la ausencia de gran parte de la oposición.

"Arrancó el diálogo con Maduro, sí, pero la lucha sigue para revocarlo del cargo. De gestos concretos del gobierno dependerá que este diálogo tenga o no continuidad. Que se haya abierto este diálogo no quiere decir ni de lejos que se va a paralizar la lucha", advirtió el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba.

La liberación de opositores encarcelados y la reactivación del referendo revocatorio o de elecciones anticipadas son algunas de las principales peticiones de la MUD a un gobierno que no reconoce la existencia de presos políticos y que lanza declaraciones y acciones represivas casi a cada ocasión.

Las partes volverán a reunirse el 11 de noviembre, pero antes trabajarán en mesas separadas sobre temas como "respeto al estado de derecho"; "justicia, derechos humanos, reconciliación"; la crisis económica y social; y el espinoso asunto electoral. Los analistas advierten que el gobierno sólo quiere ganar tiempo con esta iniciativa impulsada de modo decisivo por el Papa Francisco, mientras que la oposición profundiza sus divisiones, como ya se evidenció ayer. Por esto, muchos venezolanos sienten que la iniciativa de Jorge Bergoglio es sólo ganancia para el régimen chavista.

Uno de los principales partidos opositores, Voluntad Popular, del encarcelado Leopoldo López —la figura política más popular de Venezuela— se marginó del proceso porque "no están dadas las condiciones". Lo siguieron nada menos que otras 14 agrupaciones de la MUD. Por otra parte, los seguidores de la MUD vienen aumentando la presión sobre sus líderes para que tomen acciones más fuertes, en medio de una devastada economía, inseguridad violentísima e hiperinflación sin freno. Según Venebarómetro, Maduro tiene una impopularidad del 76,4 por ciento y casi un 70 por ciento está a favor de revocar su mandato.

La mitad de los miembros de la MUD, que agrupa a una treintena de partidos y organizaciones de oposición, desertaron de la sesión, invocando que no están dispuestos a sentarse en la mesa con el gobierno mientras éste no ponga en libertad a un centenar de presos políticos ni revierta el veto del referendo revocatorio de Maduro.

La semana pasada, los oponentes de Maduro reunieron cientos de miles de simpatizantes y convocaron a una nueva protesta para el jueves 3 de noviembre. A su vez, la Asamblea Nacional EM_DASHcontrolada por la oposición desde diciembreEM_DASH ha emprendido un juicio político contra Maduro. El presidente ha amenazado con "arrestar" a los legisladores que voten su juicio político. Maduro, desde que volvió de El Vaticano, ha acentuado un discurso de buenas intenciones, llegando a hablar de "abrir camino al amor".

Presión vaticana. Claudio Celli, enviado del Vaticano, elogió el inicio del diálogo y exhortó a ambas partes a que hagan concesiones. "Este camino apenas inicia, así que les pido en nombre del Papa Francisco que cada parte acceda a ciertos gestos que permitan dar credibilidad a este proceso'', declaró.

Anoche, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, viajó a Venezuela y se reunió en privado con Maduro. La visita concluirá el 2 de noviembre y demuestra el apoyo estadounidense al diálogo, pero también que Washington no quiere dejar sola a la oposición ni en manos de la mediación de la Unasur y de tres ex presidentes considerados más cercanos a Maduro que a los opositores.

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