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Sábado 22 de Marzo de 2014

Una cátedra para pensar el rol y compromiso del universitario

Inician en Ciencia Política el cursado de  “Extensión, ciudadania y voluntariado”. Se busca intervenir en el terreno “junto al otro”.

“De los tres pilares de la Universidad: docencia, investigación y extensión, el último ha sido el más débil. Pero desde hace años se trata de visibilizar esta temática con la acción en el terreno, porque no existía un espacio para reflexionar sobre esas prácticas”, dice Míriam Bidyeran, docente de la cátedra “Extensión, ciudadanía y voluntariado”, en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

La materia  comienza a cursarse el jueves 27 de marzo, a las 15.40, es cuatrimestral y de la modalidad taller, y “busca que el estudiante y futuro graduado asuma el papel protagónico en la construcción de una sociedad más inclusiva, a través de la incorporación de la solidaridad como expresión práctica y tema de reflexión académica”.

Por su parte, Paula Contino, profesora adjunta de la cátedra y subsecretaria de Extensión de la Facultad de Ciencia Política agrega: “Buscamos un profesional entrenado en mirar las necesidades de su tiempo, de su espacio y todo trabajando con el otro. Debemos pensar en las innovaciones y soluciones de esas problemáticas”.

Sobre el contenido universalista de la palabra universidad, señala: “Estamos en otra mirada, en el pensamiento situado, referenciado, la idea del sujeto y el contexto, no como el pensamiento como validación universal, hay un atravesamiento subjetivo. Algo que quizás  no sea políticamente correcto”.

Espacios públicos. “En ese sentido, la cátedra insta al análisis teórico y de manera simultánea la intervención territorial de los estudiantes en programas y proyectos de acción voluntaria donde puedan multiplicar los conocimientos aprendidos con diferentes organizaciones de la sociedad civil, para fortalecer y ensanchar el espacio público como esfera de ampliación de los derechos ciudadanos”.

Sobre el origen de la materia, Contino explica: “Hace unos años desde la Secretaria de Extensión, se empezó a repensar cuestiones sobre ver la articulación de los recorridos académicos con las prácticas territoriales de alumnos, a partir de la idea de responsabilidad o compromiso social”. Si bien advierte que toda la institución universitaria tiene el deber de tomar en cuenta su relación con lo que sucede afuera de los claustros, “venimos traccionando para repensar los nudos en los que la universidad produce conocimientos. Interpelamos nuestras propias teorías para trabajar en la intervención territorial con el diálogo con otros”.

Agrega que se busca “salir del sitial de la universidad, como productora de conocimientos y reconocer a los sujetos populares e históricos y validar esos conocimientos a partir del diálogo donde se interactúa con el otro y se produce un proceso de integración, en el que se reconoce que no somos iguales. Se logra así  una apertura”.

Sobre la metodología de la materia, Contino explica que “se hacen clases abiertas con los alumnos, junto a miembros de organizaciones sociales a las que estamos vinculadas. Allí se analiza qué y cómo se puede intervenir, de acuerdo a las demandas de los grupos. Entre esas organizaciones están el Taller Ecologista, la Biblioteca “Pocho Lepratti” y la “Alfredo Franzini Herrera”, de Barrio Parque. Y Míriam agrega: “Vamos rotando con los grupos, trabajamos antes con la Unidad Carcelaria 3 y la Cárcel de Mujeres, y fuimos con el proyecto Cuanta Cuento a escuelas de chicos con capacidades diferentes”.

Míriam relata la experiencia Ríe Pibito: “Con Bioquímica realizamos un proyecto  en 2013, en Villa Banana sobre el uso del agua potable. Los estudiantes de comunicación participaron desde su formación, para comunicarse con vecinos y armar campañas, charlas, afiches”.

“Buscamos aportar conocimientos desde el campo académico a partir de la demanda que surge en un diálogo de reconocimiento”, señala Contino. “En el aula analizamos lo visto en el terreno para repensar la relación entre enseñanza y aprendizaje. También con docentes de la facultad repensamos conceptos como espacio publico, ciudadanía, y la idea del voluntariado como algo transversal”, remarca.

Militancia. Sobre la relación que puede existir entre voluntariado, caridad y militancia, Míriam Bidyeran resalta que “la palabra tiene una gran carga histórica”. “No nos quedamos —dice— en ese concepto tradicional de voluntariado: uno da y otro recibe, pero proponemos repensarlo desde la solidaridad, un diálogo que recrea una nueva dimensión para buscar una transformación social”.

Paula Contino señala que “buscamos despegarnos del concepto de voluntariado apegado al valor de lo que es la caridad, y reconocemos en su devenir histórico al voluntariado en términos de militancia. El concepto se reflota en los años 60 cuando agrupaciones políticas, de hecho el mismo Che Guevara, toma al voluntariado como un espacio político. Recuperando esas tradiciones, pensamos las materias selectivas. Somos parte de una institución productora de conocimientos y debemos socializarlos para que sea público”, agregan.

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