Policiales
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

Una banda cometió un rápido y audaz robo en una fábrica de pirotecnia de Alvear

Cinco hombres armados maniataron al dueño y a cuatro empleados. Se llevaron $ 25 mil, efectos personales de las víctimas y dos camionetas.

Un grupo comando fuertemente armado irrumpió el sábado a la tarde en una reconocida fábrica de pirotecnia ubicada en la zona rural de la localidad de Alvear, a 20 kilómetros al sur de Rosario, y luego de maniatar a cinco personas, en menos de 10 minutos se alzaron con 25 mil pesos en efectivo, computadoras, objetos personales de las víctimas, algo de mercadería y huyeron en el auto en el que habían llegado y en dos camionetas Toyota Hilux propiedad del dueño de la empresa y utilizadas para el reparto de merdacerías. Uno de los vehículos robados fue hallado el domingo en la zona de Empalme Graneros, en el noroeste de Rosario.

"F-109 Fuegos Artificiales" es una empresa familiar con más de 50 años de historia, una de las tres más grandes del país y autorizada en su funcionamiento por las autoridades pertinentes. Está emplazada sobre un camino rural de Alvear, paralelo a la autopista a Buenos Aires. Allí, en un galpón y 33 puestos intercalados que se distribuyen en tres hectáreas de terreno, se produce pólvora, morteros, bombas de estruendo y distintos productos de pirotecnia.

Con vistas a la demanda de productos que tiene su pico para las próximas fiestas de fin de año, la manufactura fuerte recién está arrancando. Marcelo Sena, el dueño de la fábrica, recibió ayer a LaCapital y revivió el amargo momento que atravesó el sábado a las 16.30 cuando compartía la sobremesa de un asado con otros cuatro empleados tras haber terminado la jornada laboral.

"Estábamos afuera, éramos cinco que recién terminábamos de comer un asado. De golpe llegó un auto, un Renault Symbol gris con vidrios polarizados y cinco hombres armados hasta los dientes a cara descubierta. A punta de pistola nos redujeron y nos maniataron con cables que cortaron de acá mismo. Nos decían que no los miremos a la cara. Y cuando advirtieron que había cámaras de videovigilancia se cubrieron el rostro con pasamontañas", relató.

Al boleo. Al parecer, según razonó Marcelo, los delincuentes llegaron un poco al boleo y sin demostrar inteligencia previa. "No sabían que había cámaras, revisaron todo y vieron la caja fuerte. Así que antes de maniatarme les dije que se las abría. Había unos 20.000 pesos, los agarraron y se tranquilizaron un poco".

Sin embargo y a pesar de esa aparente improvisación, el grupo demostró cierta pericia y experiencia, de acuerdo a la impresión que causaron en las víctimas. "Tenían entre 30 y 40 años, estaban bien vestidos y controlaron bastante bien la situación", describió Sena.

Luego de acopiar las pertenencias de las víctimas, como relojes, teléfonos celulares, anillos, cadenas, unos 5.000 pesos en efectivo y tres computadoras, en una de las cuales se almacenaba el DVR con las imágenes del monitoreo de las cámaras, preguntaron dónde estaban las llaves de las de las dos camionetas Toyota Hilux, modelos 2005 y 2016, estacionadas en el frente de la fábrica.

"Les dijimos que las llaves estaban puestas en los vehículos. Se subieron al auto en el que habían llegado, de paso cargaron algo de pirotecnia, no mucho, se repartieron en las dos chatas y se fugaron hacia el norte, como para Rosario. El robo no duró más de siete o diez minutos. Si venían una hora antes había como doce personas, incluso mujeres, no sé qué hubiese pasado", aventuró el titular del negocio.

Abandonada. Marcelo y el resto de los empleados logró desatarse y, tras conectar un fax en desuso a la línea telefónica, dieron aviso a la central del 911. "Comisionaron a personal de la subcomisaria 8ª de Alvear que llegó al ratito. Una de las camionetas apareció el domingo abandonada en la zona de Empalme Graneros" explicó la víctima.

El caso quedó en manos de la Unidad de Investigación y Juicio de la Fiscalía Regional y de la Policía de Investigaciones (PDI), que además de los datos aportados por las víctimas, evalúa la calidad de las imágenes tomadas por las cámaras de una casa de la zona donde se observa el paso fugaz de los tres vehículos luego del robo.

Comentarios