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Viernes 16 de Enero de 2015

Una apuesta con más voluntad que méritos

"Relatos salvajes" es una sucesión de cuentos cortos —unos más efectivos que otros— que carece de la unidad que requiere una filmación para adquirir el status de "película".

"Relatos salvajes" es una sucesión de cuentos cortos —unos más efectivos que otros— que carece de la unidad que requiere una filmación para adquirir el status de "película". El filme de Damián Szifron consiguió un alto grado de aceptación entre el público argentino montado sobre el exitismo que nos divide en "ganadores" y "perdedores", y puso a "Relatos salvajes" al tope de las recaudaciones impulsado por el concepto de "lo que no se puede dejar de ver". Sin embargo, es inevitable un interrogante: ¿"Relatos salvajes" es una película o se trata de una serie de episodios unidos por el nexo de un supuesto tema común? Quizá una posible respuesta pueda encontrarse en un comentario oído al pasar tras una de las funciones ofrecidas en Rosario, cuando una señora de mediana edad—quizá impresionada por el despliegue de producción que muestra el filme—le dijo a su acompañante: "Muy buena. No parece una película argentina". El "tilingógrafo" que suelo llevar en el bolsillo marcó en ese momento su registro máximo y ésa es una inequívoca señal de alarma que no deberíamos desconocer a la hora de generar la expectativa de "convertirnos" en "ganadores".

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