mas
Domingo 11 de Septiembre de 2016

Una de amor y guerra

Un conjunto de fotos publicadas en Rosario en el recuerdo cuenta una historia que incluye a los marineros del Graf Spee que vivieron en la ciudad

Un conjunto de fotos publicadas en Rosario en el recuerdo cuenta una historia que incluye a los marineros del Graf Spee que vivieron en la ciudad

Al momento de elegir una imagen en particular, Fernando Cesaretti, el administrador de Rosario en el recuerdo, señala una que encierra una historia increíble. Lo que se ve en la foto son dos niños, un varón y una nena, en triciclos, en el centro de Rosario, en Reyes, año 1946.

Dice el epígrafe: "Con previsible margen de error, tal vez podamos establecer tiempo y lugar de esta bucólica imagen de un Rosario que pasó: enero de 1946 en la sombreada vereda oeste de Presidente Roca entre pasaje Álvarez y calle Córdoba. La nena y el nene, con sus trajes domingueros y sus flamantes triciclos que les trajeron los Reyes Magos, son invitados por un adulto a mirar a cámara. El fotógrafo se llama Herbert y es uno de los tantos marineros alemanes del hundido acorazado Graf Spee, que residen en la ciudad desde 1940, y un mes después será deportado a Alemania con todos sus compañeros. Al contrario que la mayoría de ellos que retornaron a la patria adoptiva, Herbert (que se había casado con una rosarina), no volverá. Imagen col. Roxana Cavallo".

Esta foto se conecta con otras imágenes que también están publicadas en la página donde se ve a marineros del Graf Spee comiendo un asado en Alberdi. "Febrero de 1940. Bajo el emparrado patio de esta casa de la calle José C. Paz al dos mil de barrio Alberdi donde se alojan estos conscriptos alemanes de la tripulación del acorazado Graf Spee (parte del más del centenar a los que el gobierno nacional en cumplimiento de las reglas de neutralidad, confinó en Rosario), comienzan a aprender acerca de las bondades del asado argentino. Y lo hacen de manera informal, lejos ya de la vida regimentada de a bordo, sentados a la mesa en pantalón corto y camiseta para amortiguar los rigores del verano de la que para muchos será su nueva y definitiva patria. Col. Roxana Cavallo.

Entre los marineros, seguramente, está el autor de la primera foto, la de los niños, Herbert, quien se supone que tomó las otras también. Pero, ¿qué ocurrió con él?

La primera imagen y las que muestran a los marineros en Alberdi llegan a Cesaretti a través de la hija de la mujer con quien Herbert se casó en Rosario. "Yo te puedo hablar de algo que me llamó la atención, alguien me manda desde EEUU unas imágenes que ocurren en Alberdi. Las imágenes están tomadas entre 1940 y 1946".

Junto a las fotos el siguiente mensaje: "Estas (fotos) las tenía mi mamá, que falleció, son rosarinos que se trasladaron a EEUU. Son imágenes de los marineros del Graf Spee, hay una que es de 1940 cuando son derivados un centenar de ellos a dos casas en Alberdi, se los ve comiendo asado".

Cesaretti explica que la última imagen del envío es la de los chiquitos en triciclo, en calle Presidente Roca frente a la plaza Pringles, el 6 de enero del 46. Se nota que les habían regalado unos triciclos, están de punta en blanco, es Reyes y "es importante la fecha que surgió después de tener la foto con la persona que me la dio".

—¿Quién toma esa imagen?

—Esa imagen y las otras las toma este marinero del Spee (Herbert). Ese marinero estuvo casado con la mamá de la señora que me manda las imágenes. En febrero del 46 todos los marineros del Graf son deportados como prisioneros de guerra a Alemania. Los concentran en Campo de Mayo, los suben en un vapor inglés y van a Alemania. La mayoría va a volver, tenían hijos acá. Alemania estaba destruida, eran soldados conscriptos los que estaban acá, no tenían una ideología determinada, los oficiales ya se habían ido antes.

—¿Qué pasó con Herbert?

—Entre los deportados estaba este hombre que sacó la foto. Yo reconstruyo la historia a partir de que me dan la foto. Cuando llegan a Hamburgo las autoridades británicas de ocupación los distribuyen de acuerdo al lugar de donde eran al momento de embarcar, seis años antes. Este pobre tipo provenía de una zona que al momento de la deportación era de ocupación soviética. Nunca más supieron de él. La esposa argentina, rosarina, durante años envió paquetes de comida y cartas a alguien que a lo mejor había muerto, tenía otra vida, no sé. Nunca se enteraron qué ocurrió con él. Enviaban la correspondencia primero a las tropas de ocupación británica y después, en el 49 cuando se legalizaron relaciones, a un consulado. Seguramente las recibieron y nunca le dijeron nada, y esa mujer durante años estuvo pensando que su marido vivía hasta que en un momento dejaron de buscarlo. Rehízo su vida, después se fue a EEUU y la hija es la que me envía las fotos. La que me pasa las fotos es hija del segundo matrimonio.

En cadena

Las fotos publicadas en la página a las que hace referencia Cesaretti tienen por crédito "Colección Roxana Cavallo". La propia Roxana Cavallo en los comentarios aporta un enlace a otra página, donde pueden verse más fotos de los marineros del Graf Spee en Rosario. Entre ellas, una impresiona. Y fue reproducida en Rosario en el recuerdo. Cesaretti escribe el siguiente epígrafe: "La esvástica en bulevar Oroño y San Lorenzo. A principios de 1940 un sector de la colectividad germana de Rosario, celebra un oficio religioso en la Iglesia Evangélica Alemana en homenaje a los marinos del Graf Spee muertos en la Batalla del Río de la Plata. En una de las paredes del templo se coloca una placa con el nombre de los caídos, a la que acompaña una guardia de honor y una corona fúnebre adornada con el símbolo icónico del Tercer Reich".

La publicación de estas fotos arrojó gran cantidad de comentarios. Muchos refieren al paso y estadía de los marineros en Rosario, cómo se insertaron en la comunidad, incluso escriben supuestos descendientes.

A veces la historia se escribe de manera insospechada. Como una suerte de rompecabezas, las fotos hacen de piezas en un relato que siempre está en construcción.

Marineros del Graf Spee disfrutando de un asado en Rosario (1940).

Comentarios