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Viernes 22 de Febrero de 2013

Una agresión al vecino

El tan mentado ejercicio de "convivencia ciudadana" que pregona el municipio implica un pacto entre el Estado y los vecinos.

El tan mentado ejercicio de "convivencia ciudadana" que pregona el municipio implica un pacto entre el Estado y los vecinos. Esta convivencia debe ser recíproca, el ciudadano debe respetar las reglas pero el Estado debería no agredir al vecino. Pavimentar una calle céntrica como Corrientes, en el tramo que va desde Córdoba hacia el río, en pleno horario comercial, después de un feriado y cuando la actividad bancaria está en su momento más álgido, es por lo menos una agresión.

¿Cómo se le explica al ofuscado automovilista que ese bacheo no se puede hacer un feriado o un domingo, cuando la circulación es menor? ¿Quién calma al comerciante que cerró un día antes su negocio porque se decretó feriado nacional (este año hay 19) y al otro día le cierran la calle porque el municipio tapa los baches?

Lo mismo sucedió con los trabajos de poda y escamonda y con la descarga de materiales en las obras en construcción. Se hacen a cualquier hora y no hay prurito en cortar las calles.

El mínimo sentido común indica que esto debería realizarse en horarios donde el movimiento de gente sea mínimo. Si no existe esa lógica, es muy difícil respetar las normas de convivencia que tanto se declaman. El pacto es de los dos lados.

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