Escenario
Domingo 21 de Agosto de 2016

Una actuación para nunca olvidar a Lorca

En el marco del XVI experimenta teatro, se presentó "yerma", actuada y dirigida por Etelvino Vázquez.

A esta altura no debería sorprender una más de las miles de representaciones de "Yerma", de Federico García Lorca, pero no es así. La versión que el español Teatro del Norte mostró en Rosario actualizó la obra del granadino y puso contra las cuerdas a los espectadores. Con pocos recursos escenográficos y de vestuario, pero con una gran puesta de luces y sonido, y una desgarradora actuación de su protagonista, más una dramaturgia sin medias tintas, pusieron a esta obra, una de las ofrecidas en el festival Experimenta 2016, en el podio de lo mejor del teatro dramático que se pudo ver por estas pampas en el último tiempo.

   La puesta a cargo del conocido como Teatro del Norte, originario de Lugones, Asturias, España, incluye a los intérpretes Cristina Lorenzo, David González, Manu Lobo y Etelvino Vázquez, quien además ejerce como dramaturgo y director, de la obra y de la agrupación teatral. La presentación se realizó en el teatro del Centro Cultural Parque España.

   Se trata de una de los textos de lo que se conoce popularmente como la trilogía rural lorquiana y que se completa con "Bodas de sangre" y "La casa de Bernarda Alba".

Parte integrante. Como parte de la XVI edición del Encuentro Internacional de Grupos Experimenta Teatro, además, se presentaron la Tribo de Atuadores Ói Nóis Aqui Traveiz de Porto Alegre, Brasil con "Evocando os mortos"; el Haddangse Theatre de Seúl, Corea del Sur con "Brush"; el grupo Isla Piano de Asunción, Paraguay, con la obra homónima; el actor Rubén Pagura, representando a Costa Rica y Argentina, con "La historia de Ixquic"; el grupo Las Damas con la co-producción hispano-argentina "Flores ácidas"; y la obra local "El fabuloso mundo de la tía Betty" con la que el colectivo rosarino ganó en abril pasado el primer premio de la Mostra Internacional de Teatro Universitario (Miteu) de Ourense, Galicia, España.

Entre fantasmas. En este caso Yerma no está recluida en la cárcel, ni se lamenta sola en su casa, donde está encerrada por orden de su marido, sino en un manicomio. Y allí se encuentra todas las noches con sus fantasmas. Pero la enajenación de la mujer no se sustenta sólo en su soledad y en las visiones de su propio pasado, sino en un conflicto que nunca consiguió resolver: el de poner en juego sus deseos.

  El decir de las angustias de la joven se desarrolla en un recinto y sus alrededores, que bien representa una escenografía semimontada donde solamente hay una pasarela sobrenivel a la manera de paredes invisibles.

  Pero ninguno de los dramas que trasuntan la obra tendrían semejante caladura sin una cuidadísima banda de sonido. Los climas adquieren una impronta casi cinematográfica cuando las luces en contrapicado y la música se aparean, y la apariencia de los protagonistas toma un cariz fantasmal digno de una noche de angustias sin redención.

Sólo angustias. En ese marco de opresión simbólica, Etelvino Vázquez construye a esa mujer olvidada por las bondades de su dios. El reconocido actor es quien finalmente marca los límites estéticos de la obra, pues su encarnadura lo es todo. Su cuerpo ya no le pertenece, tiene movimientos marcados de señorita y utiliza tonalidades de voz desconcertantes. Asusta en la explicitación de su derrotero y enternece cuando sus sueños se lo permiten, como a cualquier mujer. Rápidamente, Yerma tiene quien la contenga y ya nadie podrá emprender el camino en contrario. Si actuar se trata de hacer olvidar al actor para que aparezca el personaje, la actuación de Vázquez es tan impactante como inolvidable.

  Plagada de simbolismos, sobre todo los que se refieren a la ausencia del agua y con ella de la fecundidad, y a la sangre, y con ella a lo vital; sombría y opresiva, sin tontas moralejas ni mensajes esperanzadores; "Yerma" está concebida casi a imagen y semejanza de su autor, quien, como su heroína, obtuvo pocas respuestas a sus interrogantes filosóficos, políticos, y sobre todo, pasionales.

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