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Lunes 20 de Junio de 2016

Un trabajo del Conicet revaloriza a Centeno como museo a cielo abierto

No sólo se busca rescatar elementos materiales, sino conocimientos, historias y saberes. Buscan trabajar sobre la identidad.

"Centeno como patrimonio" es el nombre del proyecto que tiene como objetivo recuperar el valor patrimonial de la localidad de Centeno y transformarla en un museo a cielo abierto a través del rescate de "su acervo tangible e intangible. La idea, surgida de la interacción de las autoridades comunales, el Conicet y la Universidad Nacional de Rosario, es favorecer un cruce de saberes, recuperar dimensiones materiales, como máquinas, objetos y espacios sociales, además de los conocimientos de la gente, para fomentar el sentimiento de pertenencia de los habitantes y de esta manera revitalizar al pueblo y permitir su crecimiento económico.

Centeno es una localidad que se ubica a 150 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Santa Fe y a 100 kilómetros al norte de Rosario. Posee un poco más de 3 mil habitantes. Hasta hace pocos años su actividad económica principal era el tambo, pero a partir del avance de la soja, aquella producción fue disminuyendo notablemente.

Ante la necesidad de encontrar alternativas que fomenten puestos de trabajo y la falta de sentimientos de pertenencia e identidad de los habitantes, la comuna de Centeno se contactó con la Unidad Ejecutora en Red de Investigaciones Socio-Históricas Regionales (Ishir, Conicet-UNR), para poner en marcha un trabajo de revalorización patrimonial del pueblo.

Cambio de idea. La idea inicial de las autoridades era trabajar con el Ishir en un rescate patrimonial y organizar una valorización de los museos de la localidad. Con este propósito se reunieron Marta Bonaudo, directora del Ishir, Juan Gufi, presidente comunal, Marta Bono, secretaria de Educación y Cultura de la localidad, y Amelia Vescovi, integrante de la Fundación Centeno. "La semilla, el origen de este proyecto es el deseo de revalorizar la identidad del pueblo, de la gente, redescubrir nuestras raíces, que datan de 1890" acentuó Gufi.

Bonaudo, por su parte, recordó que cuando visitaron la localidad y empezaron a interiorizarse sobre su realidad actual, en qué condiciones estaba, cómo era su población, la recorrieron con un equipo de historiadoras y de arqueólogas y a partir de ese momento "hubo un cambio en la idea inicial del trabajo planteado, porque decidimos no centrar nuestro aporte, orientación y asesoramiento en una experiencia museológica única, sino pensarlo desde una lógica muy actual en el campo de las ciencias sociales, que se trata de recuperar a ese espacio, a esa sociedad, desde el lugar de su patrimonio tangible e intangible".

"Convertir el espacio en una única experiencia de recuperación patrimonial en donde operarían para esa acción en alguna medida los cientistas sociales del Ishir, pero en gran medida los actores de esa población, los del espacio público y los del espacio privado" señaló Bonaudo. Y añadió: "La idea es, a partir de un cruce de saberes, recuperar no sólo dimensiones tangibles, como las máquinas, los objetos, los espacios sociales, sino también los saberes de la gente, que hacen a esto que le preocupaba fundamentalmente a Gufi: la identidad".

A cielo abierto. "Lo más importante es poder transmitir el proyecto de manera que la comunidad lo entienda, que la gente se pueda ir involucrando, que empiece a apropiarse del espacio", señaló Bono, en relación a los objetivos buscados.

En el marco del comienzo del proyecto, se desarrolló un "circuito reflexivo", que contó con la visita de la comunidad a cuatro espacios que, de acuerdo al trabajo de grupo de investigación, eran significativos desde el punto de vista histórico.

"Ese recorrido invitó a las personas a que recuperen y reflexionen no sólo sobre los lugares elegidos, sino que reconozcan otros, que no estaban planteados con anticipación" explicó.

Población museo. Al respecto de la actividad mencionada, Bonaudo agregó que "en lugar de tener un museo, lo que se planteó es convertir a la población en un museo a cielo abierto. Es decir, la idea del paseo era que la población recupere los lugares que consideran emblemáticos, lo que para ellos tiene significado, porque eso hace a la identidad. Justamente el significado tiene que ver con eso, con los valores, con las memorias, con las experiencias vitales y con los sentimientos".

En cuanto a la recuperación del patrimonio intangible, el grupo del Ishir comenzó a implementar talleres con el espacio docente de escuelas primarias, medias secundarias, y técnicas. "Con ellos se concreta un primer tipo de taller teórico para que los docentes trabajen con sus alumnos curricularmente en algunos casos, extracurricularmente en otros, y colaborando con las memorias familiares e institucionales, para recuperar parte de ese bagaje cultural" contó Bonaudo.

Patrimonio. En el marco del proyecto, y en base al trabajo en equipo, empezaron a surgir nuevas ideas. "A partir de la recuperación del patrimonio intangible, la sociedad de Centeno puede generar nuevas condiciones de desarrollo, y en este sentido pensamos la ecuación: patrimonio, desarrollo y turismo, que es el tercer nudo hacia el que queremos articular este proyecto entre la Comuna y el Ishir", indicó Bonaudo. Centeno, por su parte, está incluido en un plan estratégico del gobierno de la provincia de Santa Fe, que promueve el desarrollo a partir de la actividad turística.

Con respecto a los atractivos turísticos, Gufi explicó que "Centeno es un pueblo tranquilo, con muchos espacios verdes, un parque comunal de 10 hectáreas, donde se desarrollan actividades significativas para la localidad, como eventos deportivos, domadas de caballos, se hace una fecha del Campeonato Argentino de Motociclismo, y desde hace dos años se lleva a cabo un evento muy lindo, único en la zona, al que asiste gran cantidad de personas no sólo de Centeno sino también de la región, donde se reúnen los pilotos de TC y de TN que integran la selección nacional del automovilismo para correr una carrera de karting en circuito de tierra".

La Comuna de Centeno se mostró abierta al diálogo, para lograr apoyos institucionales y privados, pensados como posibles motores para el crecimiento turístico del pueblo.

Ana Paradiso / Conicet Rosario - Especial para LA CAPITAL

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