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Lunes 24 de Diciembre de 2012

Un tejido social con heridas por restañar

La gran mayoría de los habitantes de los barrios más humildes de Rosario no adhirió al accionar que los violentos desplegaron el jueves y viernes pasado. Los legítimos reclamos de los vecinos frente a las secuelas de la fuerte tormenta...

La gran mayoría de los habitantes de los barrios más humildes de Rosario no adhirió al accionar que los violentos desplegaron el jueves y viernes pasado. Los legítimos reclamos de los vecinos frente a las secuelas de la fuerte tormenta del miércoles y las demandas de asistencia de los que perdieron mucho tuvieron respuestas. Y no existió, según no pocos testimonios coincidentes, un nexo entre  necesidades y peticiones con el vandalismo organizado que jaqueó la ciudad.

La propia Casa Gris aludió a intereses que buscaron generar “inestabilidad”. Por eso tampoco pasó desapercibida la injerencia de actores sindicales. Todo está en manos de Justicia. Más allá de que la contención de las demandas sociales de fin de año venía aceitada por el trabajo en conjunto de Nación, provincia y municipio, otra coincidencia de voces alertó sobre un factor que obliga a no bajar la guardia: la participación en los hechos de personas vinculadas al narcotráfico. Una problemática que en 2012 marcó a fuego y sangre las calles la ciudad.

Con el espacio público recuperado, la prioridad es avanzar con la investigación. También urge profundizar políticas para enfrentar una modalidad delictiva que sale a la superficie con distintos rostros. Otra instantánea de un entramado social con muchas heridas aún por restañar.

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