Policiales
Miércoles 15 de Junio de 2016

Un sobrino de "Pimpi" fue penado con 15 años de prisión por un homicidio

David Emanuel Caminos, sobrino del ex jefe de la barra brava de Newell's asesinado en 2010, fue condenado ayer a 15 años de prisión en un juicio oral en el que le achacaron el crimen del comerciante Ricardo Santana.

David Emanuel Caminos, sobrino del ex jefe de la barra brava de Newell's asesinado en 2010, fue condenado ayer a 15 años de prisión en un juicio oral en el que le achacaron el crimen del comerciante Ricardo Santana, asesinado tres años atrás en un intento de robo a su agencia de quiniela y cobro de impuestos, portación de arma de guerra sin autorización legal y robo agravado por participación de un menor.

Caminos, de 24 años, fue condenado por los jueces Marisol Usandizaga, Ismael Manfrín y Julio Kesuani, quienes en la sentencia unificaron la pena con una anterior de 1 año y 6 meses de ejecución condicional (no fue a prisión) del 15 de abril de 2013 por encubrimiento agravado y portación ilegal de arma de fuego.

El crimen de Santana, de 59 años y retirado de Prefectura Naval, conmocionó a los vecinos del Fonavi de Grandoli y Gutiérrez donde"La chancha", como lo conocían, se había criado y luego siguió viviendo con su mujer y sus dos hijos. Allí funcionaba la agencia oficial de lotería "Federico" y también un quiosco y cobro de impuestos.

El 26 de marzo de 2013, a las 11.30, un hombre ingresó al local exhibiendo un arma de fuego y gritó que era un asalto ante la mirada atónita de Santana que estaba sentado frente a la caja junto a su esposa y su hijo. En ese momento había una veintena de clientes en el comercio y según la reconstrucción del caso, apenas Santana vio al maleante atinó a girar su cuerpo, pero un balazo calibre 11.25 disparado por el intruso le perforó la espalda y lo derrumbó al suelo sin vida.

Señalado. Días después, el 8 de abril David Caminos fue apresado y acusado del asesinato. La jueza de Instrucción Alejandra Rodenas lo procesó tras el señalamiento de la esposa y el hijo de la víctima, entre otras evidencias. Y aunque el arma homicida no fue encontrada en poder del imputado se secuestró un revólver calibre 38 lechucero con un proyectil calibre 9 milímetros.

El primer día del juicio oral, después del alegato inicial de los fiscales Rodríguez y Corbella, quienes pidieron 20 años de prisión para Caminos, el acusado proclamó su inocencia. "Dijo que cuando lo detuvieron por los dos primeros hechos por los que fue acusado volvía de la casa de la novia", explicó una fuente judicial. Y sostuvo que cuando ocurrió el crimen de Santana "estaba trabajando en un lavadero de autos". Esos dichos fueron corroborado por una de las hermanas del muchacho en una de las audiencias.

Lo que más impactó a los actores del juicio oral fue el temor que invade a los vecinos de la zona donde ocurrió el crimen. Eso se corroboró en el hecho de que solamente dos de los veinte clientes que estaban en el local de Santana al momento del homicidio aceptaron brindar su testimonio. "Los otros testigos no lo hicieron por temor a represalias", comentó el portavoz judicial.

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