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Jueves 24 de Marzo de 2016

Un silencio del rugby que duele

El rugby es el deporte que más desaparecidos contabiliza en su haber al día de hoy en la Argentina, pero ni la Unión Argentina (UAR) ni la local (URR) parecen recordarlo.

El rugby es el deporte que más desaparecidos contabiliza en su haber al día de hoy en la Argentina, pero ni la Unión Argentina (UAR) ni la local (URR) parecen recordarlo. Un silencio y una indiferencia que duelen el doble en este día en que se larga el torneo Nacional de Clubes, en coincidencia con el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, a 40 años del golpe militar, cívico y religioso más cruel de la historia nacional. En las webs de ambas uniones se anuncia a la competencia como el "torneo más importante del país". Se hace mención a equipos, zonas y fixtures, hablan jugadores y hasta el presidente de la UAR, el rosarino Carlos Araujo, pero no se publica ninguna palabra sobre el día histórico y sensible en el que se desarrollará la competencia y tampoco se lee nada sobre los al menos 36 jugadores que fueron víctimas del terrorismo de Estado: 20 de La Plata y 16 de esta ciudad.

Y no falta documentación sobre el tema. El año pasado se publicó el libro "Maten al rugbier", de Claudio Gómez, un texto bien documentado y conmovedor; un trabajo de dos años que en base a entrevistas a amigos y familiares, lectura de expedientes e indagación de notas periodísticas detalla las trágicas historias de los ex jugadores de La Plata Rugby Club (LPRC): más de un equipo diezmado, entre desaparecidos y asesinados. Ovación entrevistó al autor y la nota se publicó el 11 de agosto de 2015 bajo el título "Los desaparecidos del rugby". Pero la comunidad de la ovalada no era ajena a esto ni en La Plata ni en Rosario. De hecho, tras esa nota, Ovación contactó a familiares y amigos del rugby local y constató que también aquí se registraban victimarios y víctimas, pero nunca se había hablado públicamente de ellos ni se les había hecho un homenaje a los desaparecidos en ningún club. Incluso para la nota dio su testimonio Araujo, que además de encabezar la UAR fue jugador de Duendes y ex compañero de José Antonio Oyarzábal, el Ciruja, un muchacho desaparecido en el club de Las Delicias.

Por eso en esta fecha el silencio duele más, porque eterniza las ausencias. Y eso es lo que justamente se quiere evitar en todo rincón del país, al menos un día como hoy cuando se apela a tener memoria, por la verdad y la justicia.

 

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