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Sábado 12 de Noviembre de 2011

Un secundario sin barreras para jóvenes y adultos sordos

"Cada vez son más los chicos sordos que completan el secundario", le cuenta orgullosa a LaCapital Sandra Amorelli, la responsable de haber llevado en 2006 un proyecto a la Eempa 1147, que funciona en la Escuela Leandro N. Alem, de Italia al 1200, para que, a través de intérpretes, los adultos con esa discapacidad pudieran terminar su escuela secundaria.

"Cada vez son más los chicos sordos que completan el secundario", le cuenta orgullosa a LaCapital Sandra Amorelli, la responsable de haber llevado en 2006 un proyecto a la Eempa 1147, que funciona en la Escuela Leandro N. Alem, de Italia al 1200, para que, a través de intérpretes, los adultos con esa discapacidad pudieran terminar su escuela secundaria.

Claro que desde entonces, y a pesar de los reiterados pedidos, la situación de los intérpretes de lengua de señas no ha variado: siguen cobrando sus salarios merced a la buena predisposición de la Dirección Municipal para la Inclusión de Personas con Discapacidad. Amorelli se lamenta que desde el Ministerio de Educación provincial sigan sin atender sus reclamos de creación de cargos para esos docentes de educación especial.

"En realidad hoy el proyecto creció en cantidad de alumnos y en eso estamos muy conformes porque los chicos quieren estudiar y aparte el hecho de tener un título secundario les da la posibilidad de acceder a un trabajo. Eso lo saben, por eso quieren venir a estudiar acá", resume Amorelli.

La autora del proyecto sigue peleando por esos cargos y no se cansa de elevar notas. La última, firmada por ella, las intérpretes Leticia Gaglianese, Emilse Pajón, Vanina Zalazar y la psicopedagoga, Silvia Radimak, fue enviada en abril de este año a la directora provincial de Educación Especial, María Elena Festa. Allí se solitaba una entrevista para hacerles conocer el proyecto llevado a cabo en la Eempa de calle Italia y en donde se solicitaba la creación de cargos.

La respuesta oficial, a través de una nota firmada por la entonces directora provincial de Educación de Adultos, Silvia Elena Dávila, sostuvo textualmente: "...Consideramos positiva la integración, pero reiteramos que las instituciones de la modalidad de adultos están abiertas a todos los sectores, que no tenemos cargos específicos y que en todo caso se efectuarán articulaciones como en el resto del sistema, pero no transformaciones que no están previstas en su origen". En definitiva, un "no" a dicho pedido, pero planteado desde la legal oficialidad.

"Nunca nos recibieron. En mi opinión tienen órdenes superiores de no crear cargos para esta escuela. Además, las Eempas en general están sufriendo como una discriminación. No le dan tanta importancia a estas escuelas, al menos no la misma prioridad que a las problemáticas que tienen con los niños o con la secundaria", se lamenta Amorelli.

El número de sordos que se gradúa este año es de nueve, casi la misma cantidad que lo hicieron en 2008, mientras que en 2009 fueron 5 y en 2010 apenas 2. La docente explica que "como coordinadora del proyecto nunca necesité darle difusión en el diario o en la radio. Siempre fue de boca en boca. Ellos se reúnen, salen a bailar, a tomar algo y siempre hay alguien que comenta que estudia en la Eempa y que hay intérpretes en lengua de señas. O chicos que vienen a ver cómo se trabaja y terminan anotándose. Para ellos es más fácil porque los profesores son bárbaros pero es lógico que por momentos se olviden de que hay una persona sorda. Y por ahí escriben en el pizarrón, siguen hablando y algunos chicos que hacen lectura labial no la pueden seguir".

En la Universidad. Luego de pintar el presente como de "una integración absoluta de los sordos e hipoacúsicos con los oyentes", Amorelli plantea otra problemática: no existe a nivel nacional una ley que contemple la presencia de intérpretes de lengua de señas en las universidades.

"Hoy los chicos no pueden acceder ni a un terciario ni a la Universidad porque no hay intérpretes en lengua de señas. Salvo en la Facultad de Odontología, donde en la carrera de técnico mecánico dental hay una chica sorda estudiando. Pero es un caso excepcional porque cuenta con la ayuda de una intérprete que es hija de sordos".

Cuenta que este tema en particular se está trabajando desde la Confederación Argentina de Sordos. "A nivel provincial hay un proyecto de ley y falta que nos reciba el gobernador para realizar la petición. Eso fue trabajado hace un par de meses. Lo movilizamos un grupo de profesores y docentes de escuelas de sordos de Rosario y Santa Fe. Sólo algunas provincias, como Mendoza o Buenos Aires, tienen ley de lengua de señas que establece que en organismos públicos debe haber un intérprete", abunda.

También aborda la traba con la que se topan las persona sordas a la hora de conseguir un trabajo. "Allí se presenta un gran problema. Porque las empresas tienen un gran desconocimiento sobre cómo pueden llegar a tratar o a comunicarse con las personas hipoacúsicas o sordas. Así, ellos se ven limitados".

El proyecto en el Eempa sigue firme, la pelea por los cargos docentes también. Mientras tanto, los estudiantes adultos no aflojan y se entusiasman con la idea de terminar el secundario. Se los nota estimulados. Saben que pueden más que la adversidad.

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