Agroclave
Viernes 11 de Noviembre de 2016

Un recuerdo para el padre Juan Arregui

A principios de la década del ‘70 la parroquia San Miguel Arcángel recibía a su nuevo párroco que reemplazaba al padre Ramón Urcelay, quien había sido elegido provincial de la Orden de los Canónigos Regulares de Letrán para esta región.

A principios de la década del '70 la parroquia San Miguel Arcángel recibía a su nuevo párroco que reemplazaba al padre Ramón Urcelay, quien había sido elegido provincial de la Orden de los Canónigos Regulares de Letrán para esta región. Era el Padre Juan Arregui que venía del País Vasco y se hacía cargo de la parroquia en una época de cambios en nuestra Iglesia impulsados por el Concilio Ecuménico Vaticano II, la II Asamblea de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, que se realizó en Medellín con la presencia del Papa Pablo VI; y la de la Conferencia Episcopal Argentina, que se llevó a cabo en San Miguel, provincia de Buenos Aires. Como un rosarino más, enseguida se adaptó al barrio secundado por el padre David Irusta, otro vasco que actualmente ejerce el apostolado en su país de origen. Puso su empeño en la formación de los laicos y en el desempeño de las instituciones parroquiales acorde a las enseñanzas conciliares. Así surgió el curso de Teología que, junto a él, dictaron grandes maestros entre los que se contaba el padre Tomás Santidrián. Con él colaboró en la fundación de Hoprome estimulando la participación de parroquianos, de manera especial los jóvenes, sin olvidar familias enteras de voluntarios. Con los jóvenes fue pionero de las Jornadas de la Juventud, que en 1973 se realizó en el Seminario de Capitán Bermúdez a imitación de las que realizaba el Papa los Domingos de Ramos en Roma. Las Hermanitas de la Asunción, que estaban en San Francisquito, también recibieron su apoyo. Fue titular del Decanato Oeste y ningún sacerdote que haya compartido con él puede olvidarlo. Sus misas atraían a fieles de toda la ciudad que hasta grababan sus homilías. Era época de cambio también para el país. Culminaba una dictadura y, con un breve intervalo democrático, comenzaba otra más atroz. El ponerse del lado de los humildes, luchando por los derechos humanos, le valió dos detenciones. Luego de la última, en 1976, fue trasladado a Buenos Aires donde organizó el Seminario de la Orden que significó la composición del clero autóctono. Finalmente volvió a Rosario donde puso a la parroquia en estado de misión con énfasis en la labor de los manzaneros. Enfermo y reclamado por sus familiares retornó a su pueblo natal donde se nos adelantó un 10 de noviembre, hace 25 años. Cuantas cosas más se pueden decir de este humilde sacerdote que, como muchas veces lo escuchamos de él, "apostó su vida por Cristo". Su entrega desinteresada y generosa le valió un gran lugar en el corazón de muchos que lo supieron apreciar y comprender, y hoy lo recuerdan con el cariño y la devoción reservados a los grandes santos.

Roberto Ricardo Baigorri

La mentira del Parlasur

Deduzco que el sueño de todo trabajador debe ser como el de los diputados del Parlasur: no

trabajar y que les paguen. Sería maravilloso para los trabajadores ir dos veces al año a cumplir con sus tareas laborales y recién en el 2020 trabajar a pleno. Esta tarea de eficaz no tiene nada, ya que sus conclusiones finales no influyen en el andar de los países componentes. Son tan caraduras que pretenden que se les pague sin hacer nada, sólo reunirse un par de veces anualmente y debatir problemas en común y dar conclusiones que no mejorarán en nada la vida de los habitantes. El pueblo no merece ser tomado por idiota, éste dio y está dando lo mejor de sí para salir de esta crisis, y lo que menos tiene que hacer es que con sus impuestos se solventen sueldos de parásitos que nada aportan al país.

Manuel Castilla


Los dichos de Pichetto

Se subieron todos para darle a Pichetto. Vi la entrevista que le hizo Roberto García y entendí bien lo dicho: no es una persona con la que me alineo ideológicamente, pero comparto totalmente lo expresado y en qué contexto lo dijo. No se refirió a todos los inmigrantes peruanos sino a aquella resaca narco que vino al país con la anterior administración. Ocurre que hay mucha gente que no sabe que han venido de Sendero Luminoso, propiciados por Luis D'Elía, de que están instalados en la zona oeste y que eran su "strike force". No soy xenófobo, aprecio la comunidad boliviana por ser gente de trabajo muy duro y casi que no se les conoce delitos en la Argentina, son sumisos, humildes y laboriosos. A los paraguayos le debemos una reparación histórica y también es gente que hace lo que muchos argentinos no les gusta, trabajar. Los peruanos, lamentablemente, algunos son proscriptos por la ley de su país y vienen a delinquir. La tarea es la prevención y el control en los ingresos, y si lo hacen, deportarlos sin más trámites que subirlos a un avión y llevarlos a su casa en el país de origen. Hay que hacer de vez en cuando una autocrítica también, esto no da para más. Ahora es un tema de Estados y del Inadi.

Roberto Rubén Sánchez


Recordando valiosos ejemplos

La historia nacional nos ofrece numerosos y valiosos ejemplos de compatriotas que fueron y deberían seguir siendo guías para la ciudadanía, especialmente hoy que no sale de su asombro ante una cadena de lamentables episodios que la agravian. No se duda que la reserva moral de la Argentina resurgirá nuevamente y con la esperanza abierta recordamos dos alentadores testimonios que involucran, uno a un ministro, y otro a un presidente de la Nación. El ministro de Guerra del presidente Julio A. Roca, general Pablo Riccheri, fue a Alemania a adquirir 40.000 fusiles Mauser para equipar al Ejército. Terminada la operación de compra un representante de la empresa vendedora, en la entrevista final con los alemanes, le da un sobre con la "comisión de costumbre" por la operación realizada. Riccheri abrió el sobre y encontró un cheque por un considerable monto. Sin decir una palabra endosó el cheque y se lo devolvió al funcionario que se lo había dado, diciéndole: "Muchas gracias por la atención, mande a la Argentina el importe de este cheque en armas o sea tres mil fusiles más". De visita a la Argentina, llega el presidente de Brasil y nuestro presidente, Victorino de la Plaza, le ofrece una recepción en su casa particular dado que la Casa de Gobierno estaba en reparaciones. Al día siguiente del banquete el presidente llama a su ama de llaves y le hace un cheque de su propia cuenta personal correspondiente al gasto para el pago de los proveedores. El ama de llaves revisa el monto del cheque y va a verlo de nuevo para decirle que como era una comida oficial, ella ordenó en el caso de los vinos traerlos de la bodega de la Casa de Gobierno, así que no había que pagarlos. El presidente le contestó: "Señora, vaya al almacén, compre los vinos que se consumieron y devuélvalos a la Casa Rosada. En mi casa particular el gobierno no paga los vinos que consumo con mis amigos". En ese momento el país ocupaba el sexto lugar en la escala mundial.

Miguel A. Chiarpenello

DNI 6.024.600


Un paro muy inoportuno

Hace ya muchos años colaboramos con el alma y el corazón en la mayor fiesta de Rosario: la Feria de las Colectividades. Nuestras familias fueron las que vinieron a trabajar sin descanso para hacer de la Argentina uno de los mejores países del mundo, y nuestra generación, o sea sus hijos, tratamos de seguir manteniendo vivo ese amor por la tierra lejana que tanto añoraban. Lo hacemos por medio de esta fiesta maravillosa, que congrega a gente de muchos lugares del país, visitando nuestra ciudad vestida de fiesta para esta ocasión. Hoy tenemos una gran tristeza porque gracias a un paro del Sindicato de Trabajadores Municipales, esta hermosa conmemoración se suspendió por dos días. Nos parece una absoluta falta de respeto hacia las instituciones. Estamos de acuerdo en que reclamen por sus derechos, pero nos sentimos defraudados y perjudicados por esta actitud ya que nosotros también tenemos nuestros derechos. No es justo que tengamos que suspender esta feria tan esperada donde invertimos mucho trabajo, esfuerzo y dinero, por lo que consideramos una arbitrariedad esta medida de fuerza tan inoportuna. Pensamos que la Municipalidad manejó muy mal la situación, ya que no ha habido ninguna explicación fehaciente y que valga la pena oír. Los que perdemos somos los centros, desde la comida que ya estaba semipreparada, hasta el pago de serenos para cuidar las instalaciones, los días de trabajo que teníamos organizados. En fin, muy injusto y fuera de lugar. A la Comisión de Colectividades, muchas gracias.

Cristina Burgues

DNI 3.184.242


Las promesas del presidente

El señor presidente de la Nación prometió al presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario una ruta partiendo de Uriburu y Las Palmeras a Rufino. Es un total de 280 kilómetros, pero eso sólo quedó en promesa. Como vecinos de la zona nos conformaríamos que Uriburu llegara hasta la ruta 14, que son dos kilómetros. Con esa obra se resolvería un 50% el problema que tenemos con el tráfico de vehículos en avenida Las Palmeras y Pte. Perón.

Enrique Mondino

LE 6.047.742


Contribuyentes estafados

Seguramente el título se puede aplicar a numerosas áreas en Rosario y Santa Fe, pero puntualmente me quiero referir a la de higiene urbana, un tema que abordo desde hace más de cinco años pero que por el peso irresoluto de la cuestión, parece un milenio. Que el ciudadano de a pie hace un esfuerzo sobrehumano para ser responsable con sus impuestos y tarifas, no es novedad. Que la presente y pasada crisis hacen que el sueldo se achique geométricamente, tampoco es terreno desconocido. Por eso uno no llega a aceptar más que a comprender el hecho de que en higiene urbana, el Ejecutivo municipal permita lo que sucede desde hace años. Los barrenderos que deben cumplir ocho horas de trabajo (con las excepciones que seguramente existen) llegan a sus puestos de trabajo dos horas más tarde, no cumplen con su recorrido de 20 cuadras, incluyendo las llamadas "peines", o sea las laterales. Dan por terminada su tarea a las 10.30 y se los ve conspicuamente situados en muchas partes de Rosario, alegremente reunidos tomando su cervecita (a expensas del trabajador que yuga desmesuradamente para poder cumplir con sus pagos). También se los suele ver en los distintos bares de Rosario sentados por tres o cuatro horas. Esto no es desconocido porque fue planteado muchas veces en distintos sectores por ciudadanos de diferentes áreas de Rosario. Sin contar la recolección de residuos que se hace a "gusto y piaccere" de los que manejan los hediondos camiones que vacían los maltrechos contenedores. Hablar al 0800 443265 es una tomada de pelo ya que los reclamos se pasan a la compañía y eso queda en puerto muerto. Los yuyales parecen mimetizarse con el Amazonas y crecen en total libertad. ¿Será que el director de Higiene Urbana, si existe tal persona, tiene una vena ecologista y ama la naturaleza? Sin contar los que circulan en bicicleta, quienes deben frecuentemente sortear pilas de basura que los mansos contribuyentes barren debido a que los que deben hacer la tarea se encuentran gozando un recreo que dura casi toda la mañana. Este caso fue llevado a varios concejales que, empecinados en no participar de la realidad de todos los días, son parte del problema que ya no tiene solución.

Myriam Koldorff

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