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Domingo 06 de Diciembre de 2015

Un público audiófilo y detallista

Desde hace tres años, Luciano García trabaja como vendedor y encargado en Music Shop, una de las disquerías de la ciudad que abrazaron con furor el regreso del vinilo y que vende, entre pedidos por Internet y mostrador, cerca de cien títulos por semana.

Desde hace tres años, Luciano García trabaja como vendedor y encargado en Music Shop, una de las disquerías de la ciudad que abrazaron con furor el regreso del vinilo y que vende, entre pedidos por Internet y mostrador, cerca de cien títulos por semana. Para García, el hecho de que la venta de vinilos se haya disparado en el último año responde, en un punto, a una moda: "Este fenómeno tiene mucho de contagio, lo que ha hecho que algunas personas pongan en condiciones viejos tocadiscos para recuperar ciertos vinilos, de los que se fueron desprendiendo en su momento con la avanzada del CD. Pero no por esto se venden menos compactos, ya que si bien un gran porcentaje de los CD que tenemos son importados y sus precios, en algunos casos, bastante elevados, el vinilo hoy es un gusto caro. A nivel local, han ayudado las largamente publicitadas y recientemente distribuidas ediciones nacionales que, al parecer, se irán incrementando en el futuro", explica.

El retorno del vinilo a las disquerías generó también la reaparición de un público más exigente y riguroso. Continúa García: "El comprador de vinilos es muy minucioso y detallista en cuanto a las condiciones del producto, no solo del sonido, sino en cuanto a que el arte gráfico esté bien impreso. También le da mucha importancia a si se trata de una remasterización analógica o digital. En algunos casos los adquieren como objeto de arte, quizás esos discos nunca sean abiertos ni escuchados. Y hay gente que ha invertido mucho dinero en equipos de audio de alta calidad, los autodenominados audiófilos, gente bastante especial que hace del sonido una cuestión mística".

Contrariamente a lo que podría pensarse, gran parte de ese público que describe García no se compone exclusivamente de viejos melómanos, sino de gente joven: "Hay un público joven que se ha volcado al vinilo, ya sea por gusto adquirido, por su apreciación como objeto de arte o, en algunos casos, por la sensación de pertenecer a un grupo exclusivo. También hay personas más grandes que vivieron el vinilo en su apogeo y cuando se pasaron al CD nunca volvieron al antiguo soporte", afirma.

Una cosa parece clara: el rock clásico es el género que ostenta el monopolio del retorno del vinilo. Si bien algunas reediciones de álbumes de Miles Davis o John Coltrane son muy requeridas, el mayor interés lo despiertan discos de rock. Cierra García: "El rock clásico es el género que más vende, es como una gotera permanente. Puede ser que alguna banda actual, sea del género que fuere, tenga su momento. Pero hay bandas que no pueden faltar. Por nombrar algunas: Pink Floyd, Rolling Stones, Queen, Led Zeppelin, ACDC y The Beatles".

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