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Sábado 21 de Julio de 2012

Un proyecto que mira a los adolescentes

"Hoy el mundo cambió, las comunicaciones son globalizadas, ya no se aprende más el inglés para alguna ocasión en particular", dice a La Capital la profesora Susana Bruera.

"Hoy el mundo cambió, las comunicaciones son globalizadas, ya no se aprende más el inglés para alguna ocasión en particular", dice a La Capital la profesora Susana Bruera, quien motoriza el Programa Connecting Classroom en las escuelas técnicas de Cañada de Gómez.

La charla se da en el flamante edificio de la Técnica Nº 692, acompañada de la directora Alejandra Giovagnoli y de la vice María Cristina Petrilo.

Es en esta escuela donde desde 2010 la docente trabaja con el proyecto de intercambio. Lo concreta con la Academy Arzobispo Sentamu, de Hull (Reino Unido), con el Colegio Nacional Emanuil Gojdu, de Oradea (Rumania), y con el River Ridge Community United School del noroeste de Ilinois (EEUU).

Para dimensionar la importancia de manejar una lengua extranjera, Bruera pone como ejemplo que el trabajo que realiza con la profesora de Rumania lo acuerdan en inglés. "Yo no hablo rumano y ella poco español, sabemos inglés y así nos manejamos. Esto puede pasar para cualquier oficio, para cualquier curso que se dé en cualquier país. Hoy el idioma trascendió las fronteras. Es una lengua globalizada, y eso desde las autoridades hasta los padres y alumnos lo tienen que entender", expresa la educadora pidiendo para los idiomas un espacio valorado en las currículas.

El otro costado de esta experiencia educativa la da la convivencia, el aprendizaje compartido, y es el que rescata la profesora: "Pensemos cuántos chicos pueden conocer el exterior y participar de una experiencia de intercambio, no es la mayoría. Esta propuesta les da la posibilidad de que alguien de su misma edad que hable otra lengua les cuente cosas cotidianas".

Por su parte, la directora Giovagnoli resalta la iniciativa de la profesora de inglés, en especial porque se trata de una idea que atiende "a las necesidades de los adolescentes".

A este trabajo educativo le falta todavía un apoyo decisivo de instituciones oficiales y privadas para concretar el otro intercambio, que es viajar y conocer otro país, algo que es frecuente para las demás escuelas del programa, pero aún está pendiente para las de Cañada de Gómez. "Desde el exterior nos han ofrecido la estadía, pero los pasajes son imposibles de afrontar", advierte la docente, que no abandona la idea de ampliar horizontes con sus alumnos.

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