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Sábado 08 de Octubre de 2011

Un proyecto de inclusión que mira a la comunidad toba de Rosario

Lo diseñaron chicos de 5º año del Colegio María Auxiliadora. Fue distinguido en la Feria de Ciencias, ahora lo exponen en Tecnópolis

Se propusieron hacer visible a la comunidad toba que vive en Rosario, con un objetivo claro: revertir los estigmas de marginación que afectan a la misma. Para eso estudiaron, diseñaron una solución que prefieren llamar "alternativa" y por si fuera poco, fueron premiados en la instancia provincial de la Feria de Ciencias y Tecnología. Son alumnos del Colegio María Auxiliadora que en los próximos días llevarán su trabajo a la etapa nacional de esta muestra, que este año se hace en Tecnópolis.

La profesora María Claudia Villarreal todavía cuenta sorprendida que fueron los propios estudiantes de 5º año los que le pidieron "hacer algo en el último tramo de su secundaria". Ese "algo" resultó participar de la Feria que cada año convoca a más cantidad de escuelas y chicos que se entusiasman con la ciencia y la tecnología.

La idea de saber más sobre qué pasa con la comunidad toba que vive en Rosario surgió casi naturalmente: el año pasado los chicos, a través de una materia que les propone realizar acciones de extensión a la sociedad, participaron de talleres literarios y de apoyo escolar en el barrio toba ubicado en Travesía.

Protagonistas. Joaquín Ferreyra, Anaclara Berdinelli y los mellizos Juan Cruz y Agustín Almada, todos de 17 años, son los alumnos que se pusieron al frente de este trabajo, enmarcado dentro de la materia proyecto de investigación social e intervención sociocomunitaria. La motivación pasó por conocer más sobre cómo se relacionan entre sí los grupos de este pueblo que ocupan tres zonas en Rosario (sobre el Ludueña, Roullión hacia el sudoeste y el que se ubica sobre Travesía). Pero sobre todo qué representación tiene el resto de la población de los mismos.

"Además de leer varios autores, especialmente antropólogos, hicimos entrevistas a personas de la comunidad toba, vecinos que viven cerca y en otros barrios de la ciudad", cuentan los alumnos sobre parte de las estrategias que se dieron para realizar esta iniciativa. Las conclusiones no se hicieron esperar: "Son asociados con la pobreza y la delincuencia, con la exclusión y marginación. Y muchos ni siquiera saben que hay tobas viviendo en Rosario".

Si bien la Feria de Ciencias es abierta a distintas disciplinas, a las orientadas a las ciencias sociales se les hace más difícil definir una solución como la que caracteriza a las ciencias llamadas duras. "Pensamos que era mejor hablar de alternativa que de solución. Lo que proponemos es una inclusión de las dos partes, de ellos a nosotros y de nosotros a ellos. Es algo mutuo, respetando al otro, sus valores, costumbres y culturas", expresan los chicos con absoluta.

El plan. Para que esto se concrete ellos tienen su plan que apoyan en los medios de comunicación y en el trabajo que favorece a la convivencia. "Esas alternativas están en abrir las fronteras de comunicación, haciendo una radio comunitaria que se escuche en toda la ciudad y talleres interinstitucionales en las escuelas", detallan. La radio estaría producida por la misma comunidad, en tanto que los talleres -explican- promovidos desde el Ministerio de Educación, o bien desde organizaciones de la sociedad civil con el municipio. La idea es que en estos espacios se intercambien formas de entender el mundo entre chicos de la comunidad toba y los llamados "criollos".

Los cuatro acuerdan en que la participación en la feria es altamente valiosa para todos: "Está muy bueno relacionarte con otros chicos de la provincia, por ejemplo en la instancia provincial (se realizó en la Escuela Pestalozzi) había alumnos de la primaria, de las Eempas, especiales, de las instituciones privadas de la libertad. No había diferencias".

Opiniones. También cada uno tiene algo para destacar de la esta experiencia de aprendizaje. Mientras Juan Cruz, la define como "muy valiosa, donde es mucho lo que se aprende y valores que quedan", su hermano Agustín agrega que vale la pena el tiempo libre que dejaron de lado para meterse de lleno con este proyecto, "por todo lo que se llega a conocer".

Anaclara considera que la clave está "en el tema abordado", que se relaciona con el compromiso con una comunidad marginada socialmente. Joaquín confiesa que es un emprendimiento que "volvería a hacer, porque se aprenden no sólo contenidos teóricos, sino y sobre todo valores y a trabajar en equipo, a investigar"; y tiene una deseo mayor: "Ojalá que cada vez más chicos pasen por esta experiencia".

Palabra docente.La profesora que funcionó como guía del trabajo, María Claudia Villarreal, habla una y otra vez del compromiso que asumieron todos los alumnos de 5º año. "Más allá del trabajo de investigación que hicieron, con fuerte contenido teórico hasta de nivel de posgrado, la principal experiencia la transitaron al conocer la comunidad de cerca, porque lo que no se conoce no se puede querer; y ellos se involucraron para cambiar las cosas, eso no tiene límites".

El trabajo de los chicos del María Auxiliadora fue premiado en la Feria de Ciencia y Tecnología provincial (ver aparte). Es el único de Rosario del área de sociales que estará presente en la instancia nacional de la feria, a la que llegan las mejores producciones de todo el país. Por estos días están haciendo gestiones para lograr que un grupo de jóvenes músicos de la comunidad viaje un día a la feria nacional. Esta vez la cita es entre el 17 y 22 de octubre en Tecnópolis, la mega muestra de ciencia que se realiza en Villa Martelli (Buenos Aires).

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