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Sábado 18 de Mayo de 2013

Un programa a favor de la inclusión y la igualdad

La ley de Educación Sexual Integral (ESI) Nº 26.150 fue aprobada en 2006, rige para todo el país y tanto para escuelas estatales como privadas. Dos años más tarde se acordó lo que se conocen como "lineamientos curriculares" para poder desarrollar en los distintos niveles educativos (desde el inicial al superior) este Programa de Educación Sexual Integral.

Estos "lineamientos curriculares nacionales para la ESI" responden a propósitos generales contemplados tanto en la ley de ESI como en la nacional de educación, donde entre otros objetivos que se pretenden lograr con esta enseñanza están los de "asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas, sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo"; "brindar conocimientos y promover valores que fortalezcan la formación integral de una sexualidad responsable", y también "promover en todos los niveles educativos y modalidades la comprensión del concepto de eliminación de todas las formas de discriminación".

Propósitos. De igual forma en lo que se acordó en común promover para todos los chicos del país, en materia de Educación Sexual Integral, entre otros propósitos formativos, "ofrecer oportunidades de ampliar el horizonte cultural desde el cual cada niño, niña o adolescente desarrolla plenamente su subjetividad reconociendo sus derechos y responsabilidades y respetando y reconociendo los derechos y responsabilidades de las otras personas"; además de "expresar, reflexionar y valorar las emociones y los sentimientos presentes en las relaciones humanas en relación con la sexualidad, reconociendo, respetando y haciendo respetar los derechos humanos", "estimular la apropiación del enfoque de los derechos humanos como orientación para la convivencia social y la integración a la vida institucional y comunitaria", "promover una educación en valores y actitudes relacionados con la solidaridad, el amor, el respeto a la intimidad propia y ajena, el respeto por la vida y la integridad de las personas y con el desarrollo de actitudes responsables ante la sexualidad", también aquellos "aprendizajes de competencias relacionadas con la prevención de las diversas formas de vulneración de derechos: maltrato infantil, abuso sexual, trata de niños".

Figuran en estas metas educativas, también la de "propiciar aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por todas las formas de discriminación".

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