Edición Impresa
Sábado 08 de Junio de 2013

Un plan que no reemplaza a la escuela

Norberto Galiotti reconoce que esas primeras experiencias pilotos que realizaron en 2003 en distintas zonas del país, sirvieron para saber qué había que mejorar del "Yo, sí puedo": "Para un adulto que nunca fue o dejó muy de chico, volver a la escuela es muy difícil, siente vergüenza y los tiempos se les hacen largos. También aprendimos que si hay seis mujeres y un hombre no funciona: el varón deja. Son cuestiones de tiempo, de género, de autoestima importantes conocer". Igual de indispensable dice que es llevar adelante este programa junto a los referentes barriales.

Otro dato que aclara es que este programa no reemplaza a la escuela, por el contrario significa preparar rápidamente al adulto para que luego ingrese y ésta tome el reto de incluirlo.

Encuentro. Por otro lado, y consultado qué pasa a nivel nacional, Galiotti dice que Nación desarrolla el programa de alfabetización "Encuentro". Analiza que tiene muchas semejanzas con el plan cubano, respecto a la metodología que aplica, pero se diferencia en algo que considera puede volverse en contra: "Quienes se alfabetizan y son alfabetizadores reciben una asignación (en dinero), lo cual hace que muchas veces esa tarea (de enseñar y aprender) se vuelva más extensa que lo programado".

Comentarios