Edición Impresa
Sábado 19 de Junio de 2010

Un plan académico busca revertir la deserción temprana en la Universidad

Los problemas de comprensión de textos, el desarraigo y la falta de hábitos de estudio son algunos de los factores que inciden en la deserción de los alumnos universitarios. Para hacerle frente a estas dificultades, una iniciativa de formación invita a trabajar, desde ahora y en forma conjunta, a docentes de nivel medio y superior. La organiza la Facultad de Ingeniería de la UNR.

Los problemas de comprensión de textos, el desarraigo y la falta de hábitos de estudio son algunos de los factores que inciden en la deserción de los alumnos universitarios. Para hacerle frente a estas dificultades, una iniciativa de formación invita a trabajar, desde ahora y en forma conjunta, a docentes de nivel medio y superior. La organiza la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y tiene una virtud: está diseñado sobre la experiencia del Programa de Integración de los Estudiantes a la Universidad que desarrollan las áreas de Ingreso y de Tutorías de esta facultad, que ha logrado nada menos que bajar el índice de deserción temprana de un 56 % (que se registraba en 1995) a un 26 % en 2009.

Un buen tránsito del secundario a la Universidad es clave para el futuro desempeño académico de los estudiantes. Tan es así, que cuando esto no ocurre los mayores niveles de abandono se registran en los primeros años de las carreras. Por eso es que una propuesta formación nacida en Ingeniería invita a los profesores a debatir una salida.

“Buscamos definir esta problemática, mirándola desde el nivel medio y del superior”, dice Silvina Scavone, profesora universitaria de matemática y la coordinadora del Area de Ingreso de Ingeniería, como para marcar por dónde se orienta la propuesta formativa que encaran. Junto a Scavone están dos cientistas de la educación, María Julia Gutiérrez y Florencia Nardoni. Las tres consideran que uno de los pilares para tomar de lleno la problemática del ingreso es precisamente el trabajo conjunto entre docentes del nivel secundario y de la Universidad o de los terciarios.

¿Y por dónde pasa esta propuesta de trabajo mutuo? Por encuentros que arrancan el próximo 26 de junio (ver aparte), que se plantea acompañar al estudiante secundario que piensa en seguir una carrera.

Uno de los primeros ejes a abordar aquí —analiza la profesora Nardoni— son los factores que influyen en los ingresantes. Figuran las cuestiones socioeconómicas, que no son solamente las condiciones económicas sino el capital cultural que adquiere en el contexto familiar y en su trayecto por la escuela, y que seguro redundarán en el desenvolvimiento de sus estudios.

Variable académica

También cuentan razones subjetivas, donde el ejemplo más conocido es el desarraigo de muchos jóvenes que llegan a Rosario a estudiar desde otras localidades. Un dato que en la UNR representa el 50 % de su matrícula. “Es una influencia muy importante, porque los alumnos no sólo deben adaptarse a los nuevos estudios, sino a vivir solos, en otra ciudad”, apunta Scavone.

Otra variable a considerar es la académica y que se relaciona con las estrategias principales para acomodarse al nivel superior, como el manejo de los tiempos y recursos. También incide aquí la capacidad de los estudiantes para entender la cultura institucional de la universidad o de un terciario, que mucho difiere del secundario.

El tiempo dedicado al estudio es otra cuestión para no pasar por alto. “Hicimos un sondeo preguntándoles a los alumnos cuánto tiempo le dedican a preparar un parcial, y nos dicen que tres horas o que empiezan dos días antes. Y la verdad es que eso alcanza”, advierte Scavone para señalar que no todo pasa por los contenidos, sino que los hábitos pesan y mucho.

Las educadoras sostienen que esta instancia de formación diseñada para los docentes secundarios aspira a construir con ellos una mirada conjunta sobre estas necesidades, y así pensar en un diagnóstico compartido sobre cómo favorecer un buen tránsito del nivel medio al superior.

Según explica la profesora Gutiérrez el tema de las competencias es central. Menciona así como cuestiones básicas para el ingreso a cualquier carrera: la comprensión y la producción de textos, la resolución de problemas y la presentación oral. Todas hacen a un buen paso por la vida académica.

“En los ingresantes hay una gran heterogeneidad de grupos,  así como están los que llegan sin problemas o se adaptan rápidamente a estudiar 8 horas diarias, hay otros con graves problemas de comprensión lectora, que no pueden interpretar el enunciado de un problema o bien expresar el resultado, que hasta nos resulta difícil entender cómo llegaron a la facultad”, comenta  Scavone.

Becas y servicios

Por otra parte, Nardoni asegura que entre estas estrategias de retención hay que tener en cuenta una buena difusión de lo que ofrece la facultad para acompañar al estudiante. Citan como ejemplos a las becas que llegan desde Nación, las propias de la UNR, los servicios de tutorías y todo lo que haga al bienestar estudiantil. En todos los casos se busca revertir la deserción y favorecer la permanencia de los jóvenes que llegan al nivel superior de la educación.

 

Comentarios