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Lunes 11 de Noviembre de 2013

Un PJ dividido es la llave que abre la discusión

wpalena@lacapital.com.ar

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LA CAPITAL

La idea de reforma constitucional que explicitó Antonio Bonfatti deberá contar con un amplio y fuerte consenso dentro del peronismo santafesino, partido que domina ambas Cámaras de la Legislatura, y será la llave que abra la discusión para declarar la necesidad de modificar la Carta Magna. El problema para el gobernador es que no hay una sola "llave" sino varias dentro del PJ.

En lo formal, el titular del peronismo provincial, José Luis Freyre, ya anticipó que para el partido que comanda "no es prioritario" una reforma constitucional.

"Hay temas más urgentes", respondió el intendente de Venado Tuerto cuando lo consultaron sobre el tema, que se incrustó en el debate final de la campaña de las últimas elecciones legislativas del 27 de octubre.

"Es una cortina de humo, una engañapichanga", dijo en su momento Jorge Obeid, ahora diputado electo por el Frente para la Victoria de Santa Fe. Obeid adornó su impresión con el argumento de que cuando fue gobernador mandó dos proyectos para reformar la Constitución, con puntos muy similares a lo que propone ahora Bonfatti, y el socialismo y la UCR los rechazaron de cuajo en la Legislatura.

Dentro de las voces peronistas, una que sonó distinta al resto y que mostró una luz verde para habilitar su discusión fue la de Luis Rubeo. El presidente de la Cámara de Diputados condicionó la posibilidad de una reforma siempre y cuando se establezca "una agenda previa" para ver cuáles son las partes que se quieren modificar. Y en principio acordó con la idea de la reelección para el gobernador y extender a cuatro años el mandato de los presidentes comunales.

Rubeo es una voz de referencia dentro del PJ y con buen diálogo con el oficialismo por el rol institucional que le toca desempeñar. El dirigente rosarino dirige una Cámara donde el peronismo se expresa en nueve bloques distintos, algunos con posiciones irreconciliables por viejas cuitas no saldadas, donde se mezclan lo personal con las conductas políticas antagónicas.

Pero, quizás, el mayor escollo que encontrará Bonfatti por parte del PJ es en el Senado, también parcelado en al menos tres bloques con identidad peronista. Hablar en este ámbito de acotar la reelección generará una notable resistencia. Hay senadores que llevan hasta tres mandatos seguidos y han sustentado su poder gracias a esa lógica política.

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