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Miércoles 17 de Abril de 2013

Un peligroso precedente

El arco opositor del Concejo hará hoy una puesta en escena en la que los espectadores serán los vecinos que se inundaron en diciembre.

El arco opositor del Concejo hará hoy una puesta en escena en la que los espectadores serán los vecinos que se inundaron en diciembre. Lamentablemente, sólo serán eso; espectadores, ya que de esta reunión no saldrá resarcimiento alguno que pueda mitigar sus pérdidas.

Todo lo que se apruebe carecerá de validez legal. Será una catarsis colectiva que sienta un precedente inquietante: cuando la discusión se empantana en el seno de una comisión, se llama a una sesión autoconvocada y se debate igual.

Esta operatoria pone en debate la esencia misma del trabajo en el Concejo. Esa que estipula diferentes comisiones en la que se discuten los temas que ingresan instituciones, vecinos y concejales. Es en ese ámbito donde todas las semanas se desmenuza cada problemática y, habiendo un preacuerdo, se eleva entonces al recinto para que vote todo el cuerpo.

Es en las comisiones donde se tejen las diferentes estrategias políticas que hacen que un tema avance o no. No es nuevo, este mecanismo es el mismo en todos los ámbitos legislativos del país y es la base del sistema democrático.

En Rosario la discusión parece ir por otro carril. Con una oposición mayoritaria se impone la sesión extraordinaria. Es decir, si el debate en comisiones no satisface, "voy por todo". De allí el montaje de un show en el recinto. Un precedente que inquieta y deja al desnudo un peligroso interrogante. Si esta mecánica se eterniza, entonces: ¿para qué están las comisiones?

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