Ovación
Jueves 17 de Noviembre de 2016

Un partido para no dejarse comer

"Boca nos va a estar esperando con cuchillo y tenedor", dijo Montoya

"Boca nos va a estar esperando con cuchillo y tenedor", dijo Montoya

"Boca nos va a estar esperando con cuchillo y tenedor". Una frase que incluso aislada, sin el contexto pertinente, tiene su propio peso. Pero Walter Montoya no lo dijo porque sí. Sus palabras tienen una razón de ser. El partido en el que Central logró el pasaporte a las semifinales de la Copa Argentina, dejando con las manos vacías al equipo de Guillermo Barros Schelotto, es el nudo de la cuestión. Por eso el volante canalla utiliza esas palabras, porque imagina un escenario en el que Boca no querrá dejar pasar la ocasión para tomarse una venganza que ya no será tal porque la herida de la despedida de la competencia seguirá abierta.

Boca-Central siempre fue de esos partidos en lo que las expectativas vuelan un poco más alto que lo habitual. Y en los últimos años hubo episodios más que influyentes como para reforzar esa idea. Sin ir más lejos, el encuentro de hace un par de semanas en Córdoba era para Central algo así como una revancha. Del lado de Boca casi nadie reparaba en aquella final polémica de 2015, en la que el Canalla sufrió la mala noche de Diego Ceballos.

Ahora es algo así como que los roles se invierten. Porque es Boca el que quedó con la sangre en el ojo. De igual forma, para saber si existe o no algún tipo de sensación de revancha debiera aparecer alguna declamación al respecto directamente desde la ribera porteña, cosa que hasta aquí no sucedió. Y difícilmente suceda.

Ahora, si de sensaciones se trata, es lógico que puertas adentro en la concentración de Arroyo Seco se piense, más allá del deseo que expondrá Boca y la necesidad que tendrá si quiere seguir prendido en los lotes de vanguardia, que haya cierta sed de venganza.

"Ganar el domingo sería espectacular. Después llegarán los partidos con Olimpo y Belgrano, pero en Boca nos van a estar esperando con cuchillo y tenedor, y es lógico que así sea", reflexionó el chaqueño.

Lo que se escribirá el domingo será otra historia, con ciertos lazos por lo ocurrido hace poco. Aquella vez (después de la final de 2015) ambos equipos volvieron a chocar unos pocos días después (en el Gigante, donde los hinchas canallas exteriorizaron su descontento por lo sucedido, esencialmente en contra de la Asociación del Fútbol Argentino). En esta ocasión, después de otro choque eliminatorio, los caminos de canallas y xeneizes vuelven a cruzarse. Y en Central hay quienes consideran que, por la herida producida, Boca querrá comerse a Central.

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