Edición Impresa
Miércoles 02 de Septiembre de 2009

Un pálpito sobre la selección

El Gigante de Arroyito no será por mucho tiempo la sede de los partidos de la selección nacional. La Argentina jugará allí contra Brasil y tal vez algún partido más, y después volverá a hacerlo en Buenos Aires. No es información: es un pálpito.

El Gigante de Arroyito no será por mucho tiempo la sede de los partidos de la selección nacional.

La Argentina jugará allí contra Brasil y tal vez algún partido más, y después volverá a hacerlo en Buenos Aires.

No es información: es un pálpito.

La selección estará aquí el sábado como consecuencia de uno de los habituales arrebatos de Diego Maradona. Un día despertó y tuvo ganas de pedir que la sede saliera de River, que se trasladara al interior y que se instalara en Arroyito. Pero fue sólo eso, un arrebato. Otro día despertará con ganas de decir y de hacer otra cosa, y la hará.

Maradona siempre es así: hoy se la juega por algo y mañana sostiene lo contrario, hoy hace una cosa y antes o después hace lo opuesto.

En Buenos Aires nadie se banca que la selección juegue en Rosario o en Córdoba o en cualquier sitio que no sea Buenos Aires. No se lo bancan los medios ni los sponsor de la selección ni los hinchas. Tampoco la AFA, aunque Grondona le haya dicho que sí al arrebato de Maradona. Grondona lo conoce bien, sabe que un día de estos Diego se habrá olvidado de los argumentos que empleó para venir a jugar a Rosario y entonces tendrá su oportunidad para acomodar otra vez las cosas. Como lo hace siempre, desde hace 30 años. 

Para la AFA es un problema que la selección juegue en Rosario y no lo va a permitir por mucho tiempo. O, para decirlo mejor, por muchos partidos.  Para los rosarinos también lo es: hay pocas entradas (la AFA, quién si no, encanutó unas cuantas para cumplir con sus compromisos), son caras, no se consiguen. Muchos renunciamos a la idea de ir a ver el partido antes incluso de considerarla, otros hicieron dos días de cola para comprar una platea y muchos, miles, se mojan ahora mismo en Arroyito y el parque Independencia para intentar la hazaña de conseguir una popular.

¿Hay para nosotros tanta diferencia con los días en los que la selección jugaba en el Monumental y no podíamos ni soñar con ver el partido?

Por si fuera poco está lo deportivo. La selección de Maradona se enfrenta a Brasil y se juega parte de la clasificación para el Mundial de Sudáfrica. Si gana no habrá arrebato más previsible en la historia personal de Diego: el pequeño DT querrá quedarse a jugar para siempre (es una forma de decir, porque para él nada es para siempre) en Rosario.

¿Y si pierde?

¿Qué dirá Maradona si la selección pierde frente a Brasil en el Gigante?

¿Le echará la culpa a los hinchas rosarinos?

¿Dirá que faltó apoyo?

¿Pedirá mudar la sede a otro sitio?

Ojalá no sea el caso, para que la Argentina quede más cerca del Mundial y para que los rosarinos tengamos nuevas chances de ver a la selección en el futuro.

Eso sí: si eso ocurre, pediré a amigos, conocidos, parientes y demás seres vivos que no me pregunten si tengo entradas. Trabajo en un diario, no en la AFA.

Muchas gracias por entenderme.

Y una cosa más: ¿tiene alguien una entrada para ofrecerme?

Comentarios