Policiales
Miércoles 03 de Agosto de 2016

Un músico tropical denunció arresto forzado y maltratos en la seccional 21ª

Beto Ribas, quien atiende un carrito de comidas rápidas en 27 de Febrero y Laprida, dijo que todo se inició en un incidente vehicular.

Alberto Adrián Ribadero es más conocido como "Beto Riba". Tiene 31 años, es músico tropical, empresario gastronómico y militante de la alianza Pro-Cambiemos en Pueblo Esther. Tras vivir el lunes una experiencia "traumática y difícil", ayer radicó una denuncia en la Fiscalía y en la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad en la cual dijo haber sufrido apremios ilegales en la seccional 21ª, en Arijón al 2300, tras ser apresado por un incidente de tránsito. Además, comentó que fue "humillado injustamente" en la comisaría por un uniformado que luego de un intercambio de palabras con Riba en la estación de servicios de bulevar Oroño y Lamadrid lo llevó a esa seccional para someterlo a golpizas y otras vejaciones. Luego de denunciar a los uniformados, Riba recibió siete amenazas en 24 horas.

Los hechos se desencadenaron el lunes a las 9.30 de la mañana. Beto llegó a la estación de servicios y dejó su camioneta Dodge Journey para ingresar al minimarket. El conductor de un auto que estacionó junto a su vehículo le golpeó la carrocería al abrir bruscamente la puerta y cuando él lo increpó se generó una discusión. Fueron palabras e insultos crudos de parte del agresor de Beto.

En el minimarket estaba desayunando un policía al que Riba dijo que conoce "desde hace mucho porque viene siempre a mi bar y nos saludamos. Es un oficial que se llama Carlos R., apodado Charly, y con el que nunca tuve problemas, nuca pasé por algo así con la policía", aseguró Beto. El uniformado estaba acompañado de cuatro subalternos ya que, según Riba, "es responsable de asignar horas extras en el Comando Radioeléctrico, no es personal de calle ni jefe de la 21ª. Después me dijeron que me llevaron ahí porque le prestan la oficina".

Abuso de autoridad. "Me siento indignado. Una vez que empecé a discutir con quien me chocó se mete este policía y abusando de la autoridad me agarra del brazo, llama a sus compañeros y entre los cuatro me empiezan a empujar. Les pregunté qué había hecho y por qué me querían detener. Entonces Charly me dijo que quién me creía que era, que me hacía el cocorito. A los golpes me metieron en un patrullero mientras la gente, que me conoce porque siempre voy a ese bar, a los gritos pedía que me soltaran", dijo.

Riba aclaró que lo llevaron a la comisaría 21ª y "cuando me bajaron del patrullero me siguieron pegando. Después me quisieron revisar en el baño y este hombre, Charly, tomó su arma reglamentaria y obligó a desnudarme en tanto me pegaba coscorrones en la cabeza. Yo le dije a los gritos de todo y le remarqué que no tenía derecho a humillarme. Como respuesta él me pegó varias veces, dejándome un hematoma en la cabeza y el pómulo derecho cortado", dijo el músico.

La situación, en un momento, se tornó insoportable: "Me rompió la ropa y las zapatillas. Me sacó mis pertenencias, el celular y plata. Y el mismo Charly, que estaba violento y como drogado, pidió esposas y ningún policía tenía. Entonces me dejaron junto a un preso que estaba esposado a un caño y compartí las esposas con ese muchacho. Yo tenía mucho miedo de que tuviera sida o algo así", contó Beto.

Los minutos y las horas fueron interminables. "Una vez ahí, mientras estaba esposado, cada vez que pasaba al lado mío, Charly me pegaba. En eso una mujer policía dejó arriba de una mesita cercana un arma y yo pensé que si se escapaba un tiro no salía vivo. O si el otro la agarraba nos mataban a los dos. Les dije a los policías que estuvieron ahí que mi vida corría peligro", sostuvo.

No denuncies. El músico ingresó a la seccional 21ª a las 10 de la mañana del lunes y salió a las 15, luego de varias charlas formales e informales con los uniformados y ser fichado. "Mientras yo estaba ahí, un amigo me esperaba en la puerta. A él se acercó Charly y le dijo que si yo no hacía la denuncia ni en Fiscalía ni en otro lugar el hecho no pasaba de ahí. No le pidieron plata, solamente que no los denunciara".

Es más, durante esas horas varios policías que estaban en la seccional se acercaron hasta el amigo de Riba para explicarle que ellos no tenían nada que ver y que sólo denunciaran al uniformado implicado en los apremios. "A mi y a mi amigo nos dijeron que hiciéramos la denuncia, que ellos no se iban a comer un sumario por este Charly", señaló la víctima.

"En un momento llegó el comisario y me dijo que él no podía hacer nada. Hay policías buenos, pero sobresalen éstos, los malos. Este Charly cree que por llevar un arma o una placa es dueño de la vida. No es digno de llevarla", agregó Riba.

Al salir de la seccional el músico no dudó en hacer las denuncias: "Me llamaron desde el Ministerio de Seguridad hasta varios amigos de la política y policías que me pedían disculpas por lo que hizo este señor. Yo no quiero que ésto le vuelva a pasar a nadie, pudieron matarme a golpes. Tuve un Dios aparte" dijo emocionado.

Choripanes, música y política

Beto Riba es conocido como músico tropical desde hace 10 años e hizo varios shows al aire libre en el parque Yrigoyen, de 27 de Febrero y Laprida. Además recorrió boliches porteños y programas de TV. Fue además candidato a jefe comunal de Pueblo Esther por el Pro y tiene un par de carritos donde se comen chorpianes y hamburguesas. "Tengo editados tres discos pero me di un descanso. El año que viene vuelvo con la música" confesó.

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