Cartas de lectores
Martes 12 de Julio de 2016

Un mural de corazones

Hay ideas que surgen de una inspiración fuerte que contagian vertiginosamente. Una idea, que trascendió los límites de nuestro país...

Hay ideas que surgen de una inspiración fuerte que contagian vertiginosamente. Una idea, que trascendió los límites de nuestro país, sostenida sobre la admiración y respeto al doctor René Favaloro, fue el motor que movilizó a la creación de un mural en su memoria. Lo bueno es que la idea encontró tierra fértil. Cayó sobre personas apasionadas y sensibles que dedican su trabajo en pos de despertar el espíritu creativo y artístico a través de talleres de arte. Estas artistas de alma han logrado concretar el proyecto. Despertaron la adhesión de muchas otras personas que aún sin dominar la técnica de mosaiquismo, quisieron pertenecer. Una idea altruista, un proyecto posible, un árbol, corazones simulando las hojas, manos voluntariosas, familiares presentes, peatones detenidos y azorados, automóviles desacelerando al pasar con saludos de aliento. Rendirle homenaje a Favaloro mereció la dedicación de meses de trabajo constante puestos de manifiesto en un mural. En este "árbol de la vida" hay corazones coloridos, prolijos, audaces, minuciosos, arriesgados. Hay corazones amorosos, simples, armónicos. También prepotentes, provocadores, patriotas, clásicos, posmodernos, cálidos, fríos. Lisos, rugosos, tupidos, toscos, frágiles, bondadosos. Corazones apetentes, agresivos, enérgicos, alegres, cordiales, tiernos, efusivos. Todos originales, únicos. Tantos corazones como los que René Favaloro ha conocido, como los que él ha comprendido y asistido. Mi sueño es que el ciudadano que descubra el mural, se vea tentado a contemplarlo y sensibilizarse por unos instantes. Sólo eso es suficiente. Sólo eso provocará cambios. Seguramente, para bien.

Ana María Stoffel / DNI 14.338.319

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