El Mundo
Viernes 02 de Septiembre de 2016

Un millón de venezolanos "tomó" Caracas en desafío a Maduro

El gobierno intentó desanimar la marcha bloqueando los accesos a la capital. Pidieron activar el revocatorio contra el presidente

La oposición de Venezuela logró sacar ayer a casi un millón de personas a las calles de Caracas para exigirle al Consejo Nacional Electoral (CNE) que agilice los trámites para celebrar un referéndum revocatorio contra el presidente, Nicolás Maduro. Ese era el pretexto principal para abarrotar tres importantes avenidas de la capital venezolana, pero las razones para protestar fueron mucho más allá de esa puntual demanda. La movilización, que culminó con algunos enfrentamientos entre manifestantes y policías, catalizó el rechazo a la alta inflación y la crónica carestía de alimentos básicos que lastra al régimen bolivariano. Las primeras estimaciones calcularon entre 700.000 personas para los más moderados y 1,1 millón para dirigentes de la oposición.

El gobierno de Maduro bloqueó de diversas formas la asistencia a la concentración colocando improvisados retenes militares en la entrada a Caracas, atravesando obstáculos en las vías expresas de la capital venezolana e interrumpiendo el servicio de metro. Pero fue en todo caso una victoria parcial a juzgar por las imágenes tomadas por las agencias de noticias y las fotos transmitidas a través de las redes sociales. La televisión privada, fuertemente amenazada por el gobierno con el retiro de la concesión para operar, empezó transmitiendo su programación matutina habitual —programas de variedades, de autoayuda— pero intermitentemente informaba de la movilización. Sin embargo, en un acto de sus seguidores, Maduro aseguró que la marcha no superó las 35.000 personas y que se había derrotado "una intentona golpista". La realidad mostró sin embargo que la oposición logró aglutinar mucho más que a 35.000 personas.

Al grito de "Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer" los manifestantes acudieron a lo que llamaron la "Toma de Caracas", con camisas blancas, gorras tricolor y portando banderas venezolanas y carteles que decían "Somos 30 millones de motivos para revocarlo" marcharon por las principales vías del este de la capital venezolana. Grupos provenientes de diferentes Estados como Amazonas, Monagas, Nueva Esparta, Aragua, Carabobo y Guárico se sumaron a la denominada "Toma de Caracas". Muchos debieron dejar sus vehículos y sortear a pie los improvisados puestos de control que instalaron las fuerzas de seguridad en las carreteras. El gobierno intentó desanimar la marcha suspendiendo los servicios regulares de colectivos.

La alianza opositora apuesta a realizar este año el referéndum, pero el cronograma que planteó el CNE generó dudas de que pueda darse antes del 10 de enero de 2017, cuando se completará más de la mitad del mandato de Maduro. La Constitución establece que de realizarse luego de esa fecha el resto del período presidencial deberá ser completado por el vicepresidente.

Las denuncias de las autoridades sobre eventuales acciones violentas, así como los señalamientos de persecuciones y detenciones de opositores, los bloqueos en los accesos a algunas de las carreteras que comunican el interior con Caracas y las restricciones que enfrentaron corresponsales extranjeros para ingresar al país alimentaron el clima de tensión que rodeó a la marcha. El periodista estadounidense Jim Wyss, corresponsal del diario The Miami Herald en la región andina, fue detenido en Caracas y posteriormente expulsado a Panamá, pocas horas antes de la marcha opositora.

El secretario ejecutivo de la alianza opositora Jesús Torrealba anunció en tanto que volverán a las calles el 7 de septiembre para marchar hacia las oficinas del CNE en todo el país y exigir que se determinen las fechas para la recolección de 20 por ciento de firmas para el referendo. Asimismo, esperan realizar otras movilizaciones nacionales el 14 de septiembre.

En tanto, miles de empleados públicos y seguidores del gobierno, algunos vestidos con el uniforme beige de las milicias progubernamentales, expresaron su respaldo a Maduro, portando carteles con consignas como "No al golpe".

Sobre una tarima instalada en la céntrica avenida Bolívar cercana al palacio de gobierno, Maduro pidió a sus seguidores mantenerse en pie de lucha. "Hemos derrotado una intentona golpista que pretendía llenar de violencia, de muerte a Venezuela y a Caracas", manifestó el mandatario. "Tengo listo el decreto para levantar la inmunidad a todos los cargos públicos y que nadie utilice la inmunidad para conspirar, para complotarse, para ir en contra del pueblo y de la paz ", agregó. "Yo voy con la mano de hierro que me dio (Hugo) Chávez. Que nadie se equivoque conmigo. Estoy dispuesto a todo", advirtió el mandatario, quien ratificó que denunciará ante la Justicia al presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, por incitación a la violencia.

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