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Sábado 26 de Noviembre de 2011

Un lugar de privilegio para los chicos en la televisión

El Canal Pakapaka, del Ministerio de Educación de la Nación, se ofrece como una opción para hacer visibles a los niños y sus derechos.

Los medios de comunicación tienen un profundo impacto en la generación de imaginarios sociales y en la construcción de sentido acerca de lo que es ser niño o niña. Un sentido que además aparece muy fuerte en dos aspectos: uno, vinculado con la representación que hacen los medios sobre la infancia, y el otro, relacionado con el modo en que los medios interpelan a la infancia como audiencia de televisión.

"La niñez en los noticieros", la primera investigación que analiza cómo los noticieros más vistos de la Argentina se refieren a los niños y niñas y a sus derechos, realizada por el Capítulo Infancia de Periodismo Social y el Observatorio de Televisión de la Universidad Austral, arroja algunos datos interesantes para reflexionar sobre la cuestión de la representación de la infancia en los medios.

Según esta investigación, apenas el 12,4 por ciento del total de noticias emitidas en los noticieros hacen alguna referencia a niños, niñas y adolescentes. Pese a representar en promedio el 35 por ciento de la población, chicos y chicas no tienen presencia en las noticias. En las notas generales, tampoco se incluye una perspectiva que analice cómo los distintos temas los afectan o involucran.

Tema más tratado. El estudio señala, a su vez, que la violencia es el tema más tratado en los noticieros argentinos a la hora de hablar de niños, niñas y adolescentes: ocupa el 43,2 por ciento de las noticias y duplica lo que ocurre en la prensa gráfica, donde el mismo tema representa en promedio el 25 por ciento.

Estos datos son muy relevantes para saber de qué hablan los medios cuando hablan de infancia en la programación dirigida a los adultos. Si la mayoría de las notas sobre infancia en los noticieros tiene como tema principal la violencia, es probable que la sociedad tienda a mirar a los niños principalmente como víctimas o victimarios de hechos violentos, reforzando prejuicios en muchos casos. Más aún si esas notas se construyen con poca diversidad de fuentes de información, escasos datos estadísticos y sin un contexto que permita profundizar causas, consecuencias y búsqueda de soluciones, como apunta el informe del Capítulo Infancia de Periodismo Social. Esta representación hegemónica de la infancia a través de la violencia construye un sentido acerca de lo que es ser niño o adolescente.

Hacer la diferencia.Pero los medios también construyen sentido a partir de los modos en que interpelan a sus audiencias, en los contratos que establecen con esas audiencias. Y es aquí donde las propuestas audiovisuales pensadas para la infancia pueden hacer una diferencia sustancial. Este es el caso de Pakapaka, el canal infantil del Ministerio de Educación de la Nación, una propuesta surgida de un profundo respeto por todos los chicos y las chicas, acompañada de un proceso de conocimiento y reconocimiento de las infancias y del debate y la reflexión respecto al modo de concebir a la infancia desde la televisión pública.

Pakapaka tiene dos visiones muy claras. Respecto a los medios públicos, nosotros creemos que la televisión tiene la responsabilidad de ser una pantalla que represente las distintas maneras de ser niño en la Argentina a través de sus distintas experiencias, de los contextos en los que viven, de sus familias, de sus historias personales y colectivas. Tiene que ser una pantalla federal y diversa en todos los sentidos. Esto no significa que cada programa que hagamos tenga que representar todas esas maneras de ser niños, pero sí tiene que serlo la programación. Esto quiere decir que los chicos que miran el canal, en algún momento en que pasan por la programación, tienen que sentirse representados.

Y con respecto a la infancia, Pakapaka surge como una propuesta que interpela y que considera a los chicos como ciudadanos, como productores de cultura y como constructores de la sociedad que integran. Esto ya nos sitúa en un lugar completamente distinto a aquel en que están situados muchos de los canales infantiles que hoy están a disposición de los chicos, que tienden a concebir a los chicos principalmente como consumidores.

Oportunidades. Una señal infantil y pública debe, a su vez, ser un espacio para visibilizar a la infancia como un colectivo social con derechos; ofrecer a todos los chicos y chicas oportunidades para expresarse, para conocer, para participar, para aprender y explorar; ser una invitación a hacerse preguntas, a desplegar la curiosidad y la imaginación y, finalmente, hacer lugar a las inquietudes, intereses, conflictos y maneras de ver el mundo de los chicos.

Los niños son portadores de saberes, de concepciones, de modos de ver el mundo, de preguntas y cuestionamientos a la sociedad en la que viven. Hacer lugar para que ellos puedan desplegar sus historias es un ejercicio de ciudadanía y una apuesta a la vida en común de toda la sociedad. •

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