Policiales
Sábado 30 de Julio de 2016

Un lisiado fue asesinado de un puntazo en la plaza López

A Iván Farías los vecinos que viven cerca de Pellegrini y Laprida, en torno a la plaza López, lo conocían muy bien. Se cuentan de él historias de violencia en la que no faltan roturas de vidrios de comercios, exigencia de dinero a los feriantes de la plaza y a ocasionales transeúntes, y hasta que andaba armado. Tenía 36 años, se movilizaba en una silla de ruedas y fue asesinado la noche del jueves de una puñalada en el pecho en la vereda de la plaza, sobre Pellegrini. Según gente que habita ese paseo público, fue atacado por dos hombres con los que tuvo una fuerte discusión y que le asestaron una puñalada en el tórax.

El homicidio fue sobre las 22.40 del jueves, cuando Farías discutía a los gritos con dos personas que aparentemente lo conocían de otro lugar. Una joven contó que luego de gritarle, uno de los hombres le pegó "como una trompada en el pecho" y que después se fueron a paso rápido. A ella le llamó la atención que "el hombre se cayó de la silla de ruedas hacia un costado". Entonces se acercó a asistirlo hasta que llegaron los médicos del Sies que lo llevaron al hospital Provincial, donde falleció.

"Era loco". Rosana, quien vive en la plaza junto a su marido, Jeremías, contó que Farías "no era malo, era loco. Pedía plata y si no le dabas te insultaba y te pegaba. La silla (de ruedas) se la conseguimos nosotros porque le faltaban las piernas. Creo que la madre tenía un negocio por acá y él hace como dos años que rancheaba con nosotros en la plaza, pero tomaba y se ponía violento. Era un gran pibe, un cumpita", dijo la mujer que hace tres años vive en la plaza.

Por otro lado, el portero de un edificio ubicado frente a la plaza comentó que "en una ocasión (Farías) rompió los vidrios de un local de lotería y de una óptica. Andaba armado y era muy prepotente". La Policía de Investigaciones inició las primeras averiguaciones y el fiscal Luis Schiappa Pietra investiga el caso.

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