Edición Impresa
Sábado 26 de Noviembre de 2011

Un libro que enseña a estar con otros

"Espacio habitado", de Daniel Calmels, se presentó en Rosario el lunes pasado. Fue en una charla abierta para docentes.

Quien espere encontrar en el libro "Espacio habitado: en la vida cotidiana y la práctica profesional", de Daniel Calmels, un recetario de cómo trabajar en el jardín, el patio o en el aula con los chicos, se equivoca. En cambio, seguro que su lectura abrirá nuevas reflexiones de cómo el conocimiento se puede corporizar, de cómo la clase puede volverse un buen lugar para aprender y la escuela un espacio que enseña a estar con otros.

Una serie de ensayos componen este texto que el autor, un reconocido psicólogo social y psicomotricista, escribió entre fines de los 80 y que ahora Homo Sapiens reeditó con las necesarias actualizaciones.Calmels estuvo el lunes pasado en Rosario, presentando "Espacio habitado". Lo hizo en una actividad organizada por el Suplemento de Educación de LaCapital y la Editorial rosarina.

Un buen número de docentes siguió muy de cerca el repaso que Calmels hacía de su libro. Cada tanto se detenía con alguna referencia sobre cuestiones tan obvias en el ámbito escolar, que rara vez sus habitantes se detienen a pensar: cómo se vinculan los chicos en el juego, cómo usan sus cuadernos de clase, cómo se aprende a compartir, entre otras inquietudes.

Por eso Calmels diferenció entre espacio y campo de juego, entre rincón y esquina, entre la puerta y el interior de una casa. Sólo para invitar a pensar cómo se ubica cada quien en cada lugar y de allí cómo edifica lazos.

Calmels dijo que la escuela es donde muchos niños aprenden a saborear la comida, a escuchar una conversación y a entender la diferencia entre ver y mirar; a resistir también las uniformidades y pensamientos digeridos que les impone el mercado (aquí citó varias veces esa comida "ya masticada" y que "no permite elegir", que ofrecen los Mc Donalds).Los docentes presentes compartieron sus preguntas y experiencias. El autor los escuchó, devolvió con nuevos interrogantes y hacia el final de la charla agradeció la asistencia, pero también la mirada ofrecida. •

Comentarios