Policiales
Miércoles 09 de Noviembre de 2016

Un ladrón sorprendió a una mujer y a sus hijos y les llevó dinero y un auto

Fue el lunes al mediodía en barrio Hostal del Sol. Los chicos comían tras llegar de la escuela y se toparon con el hombre que golpeó a su mamá.

Ligia tiene 42 años y vive con su esposo y sus dos hijos, de 4 y 6 años, en una espaciosa casa de dos plantas enclavada en un amplio terreno cubierto de un verde césped en calle 16 de Enero al 8900, en el en barrio Hostal del Sol. Pero la calma en la que eligió vivir con su familia se quebró el lunes, alrededor de las 13, cuando un ladrón solitario saltó la reja perimetral de la vivienda e ingresó empuñando un cuchillo. Durante siete minutos retuvo a la mujer y a sus dos hijos. Sin tocarlos exigió dinero, y cuando conducía a Ligia bajo amenaza hacia la planta alta, la mujer se plantó en la escalera, le pidió que no le hiciera nada y rompió en llanto. Entonces el ladrón le dio una trompada en el ojo izquierdo, tomó las llaves de un Toyota Corolla y se marchó con el auto y 3.500 pesos.

"Entré con mis hijos, guardé el auto en el garaje, les preparé la comida a los chicos y dejé abierta la puerta del comedor que da al parque. Sólo cerré el mosquitero. Cuando los niños estaban comiendo, por la puerta balcón del comedor entró un hombre con su cara tapada, un jean roto, campera y un cuchillo enorme en la mano con el que me amenazaba para que le diera dinero. Se llevó algo de plata y el auto", explicó ayer la mujer, aún conmocionada. "Por suerte mi hijos se quedaron quietos, sentados frente a su comida, y en ningún momento trató de tocarlos. Cuando se iba, mi hijo mayor (de 6 años) le preguntó: «¿Vos también me vas a hacer algo a mí?». Yo lo escuché y me desarmó", rememoró Ligia.

Con guardia. Hostal del Sol es un barrio residencial que se extiende en un rectángulo de diez cuadras por cuatro en la zona noroeste de la ciudad. Allí se levantan unas 300 viviendas y la mitad de sus propietarios pagan unos mil pesos mensuales a una empresa de seguridad privada que tiene dos motos y dos garitas. El barrio es jurisdicción de la subcomisaría 2ª, ubicada a poco más de 6 kilómetros en auto desde la casa de Ligia. Y en la zona existe un destacamento en inmediaciones del Autódromo Municipal (ver recuadro). Por estos días varias cuadrillas trabajan en la zona realizando pavimentación de calles paralelas a Jorge Newbery y poniendo mejorado en otras.

Allí viven Ligia y su familia. El mediodía del lunes, como lo hace periódicamente, la mujer regresó a su casa en su Toyota Corolla gris plomo trayendo a sus pequeños hijos desde la escuela. La mujer abrió el portón con control remoto, entró y cerró. Estacionó el auto, ayudó a bajar a los niños e ingresó a la vivienda por el comedor que da al parque.

A esa hora, frente a la casa de Ligia y bajo una arboleda, una cuadrilla de obreros almorzaban mientras los camiones tapaban la visual de la casa. Eso fue aprovechado por el ladrón que habría ingresado saltando las rejas y escabulléndose en el parque hasta entrar al comedor.

Amenaza y golpe. Ligia relató que el hombre llevaba tapada su cara con un pañuelo. Pasó por delante de los niños que comían en el comedor e increpó con el cuchillo a la mujer sin tocarla. "Hablaba muy poco, sólo pedía dinero. No era un pibe, tenía entre 30 y 40 años", recordó a mujer. "Me llamó la atención que en el desorden que había sobre la mesada, el tipo enseguida identificó el control remoto del portón ylo agarró", indicó. "Todo duró entre cinco y siete minutos, que para mi fueron una eternidad", recordó Ligia, que es psicóloga. "Cuando me dijo que lo llevara hacia la planta alta temí lo peor. Cuando llegué a la escalera le imploré: «Por favor, no me hagas nada», y me puse a llorar".

Fue entonces que el ladrón le pegó a Ligia un puñete en el ojo izquierdo. "Caí de espaldas y tarde unos segundos en recobrarme. Fue cuando escuché a mi nene que le preguntaba si a él le iba a hacer daño. Entonces escuché el ruido del auto que salía. Como pude me levanté, cerré la cocina y marqué el código de robo en la alarma", confió la mujer.

El ladrón se llevó alrededor de 3.500 pesos y el Toyota Corolla de Ligia, con tan sólo 60 mil kilómetros. "La verdad es que no podemos seguir viviendo así. Yo elegí vivir acá por una cuestión de tranquilidad", explicó. Y luego relató el calvario para dejar asentada la denuncia de lo que le había pasado. "Fui al destacamento que está cerca del autódromo y no tenían como tomarme la denuncia. Fui a la comisaría y ahí me la recibieron tres horas después. Mañana (por hoy) tengo que ir a Fiscalía para confirmar la denuncia", recordó la mujer aún dolorida.

Cayó por un robo

Maximiliano M., de 24 años, fue apresado ayer a la mañana en inmediaciones de Esquivel al 1500, en la zona noroeste de la ciudad. El joven era buscado por haber participado de una entradera cometida en una casa de Los Ceibos al 1600, en la ciudad de Roldán, a fines de septiembre pasado. En el mismo procedimiento en el que fue apresado Maximiliano M., en Pizzurno al 1900 se secuestró un Fiat Duna gris con el que se supone se perpetró el delito del cual fue víctima un hombre de 70 años al que ataron y le robaron unos 12 mil pesos y un auto.

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