Policiales
Domingo 31 de Julio de 2016

Un juez rechazó por "irrazonable" el acuerdo abreviado por un homicidio

La defensa de los dos acusados había acordado la pena con la Fiscalía. Pero el magistrado dijo que era "una sentencia arbitraria".

Padre e hijo llegaron a la audiencia dispuestos a aceptar su condena. Dos años de prisión en suspenso (y en libertad) por matar al taxista José Arine, a quien atacaron a golpes en marzo de 2015. Como en todo juicio abreviado el trámite estaba listo y cerrado entre las partes, que pactaron una pena breve al evaluar que no hubo intención homicida por parte de los acusados. Pero el acuerdo que iba a poner fin a la causa quedó en un intento. "Es irrazonable en función de las pruebas y sería una sentencia arbitraria", dijo el juez Luis María Caterina, quien en una decisión infrecuente rechazó la propuesta.

El resultado vuelve a poner en foco al procedimiento de juicio abreviado, el principal método para resolver conflictos en el nuevo sistema penal santafesino. Uno de los puntos en discusión es, justamente, el rol de los jueces en el control de los convenios entre fiscales y defensores. El debate tuvo su punto de ebullición el año pasado con el rechazo de un proceso abreviado a integrantes de la banda de Los Monos. Este año, en tanto, el gobierno provincial presentó un proyecto de reforma del Código Procesal Penal que define pautas más rigurosas para esos juicios, otorga más facultades a los jueces y busca incrementar las audiencias orales. En ese sentido el diputado del PRO, Roy López Molina, impulsa una iniciativa similar.

"El juez no puede perder el rol de garante. Por la gravedad del hecho el caso no puede quedar solamente a consideración de las partes sino que debe analizarse en su totalidad", fue lo que destacó el juez Caterina al rechazar el abreviado por el homicidio de Arine. Planteó que la solución propuesta entre la defensa y la Fiscalía era "irrazonable" en relación con las pruebas y que, en caso de aceptarla, se llegaría a una sentencia "arbitraria e inconstitucional".

El hecho fatal. Los acusados son Claudio "Moneda" C., un operador telefónico de 45 años, y su hijo Rodrigo "Pescado" C., un fotógrafo de 23. Los dos fijaron domicilio en el barrio Las Flores y están en libertad. El miércoles llegaron a Tribunales para presenciar la audiencia de la que pensaban salir condenados. El defensor Germán Mahieu y el fiscal Miguel Moreno solicitaron que fueran sentenciados a 2 años de prisión en suspenso como autores de un homicidio preterintencional. Es decir, que ocurrió más allá de su voluntad. Disconformes con el rechazo del juez, ambas partes apelarán ante la Cámara Penal.

El ataque ocurrió el 13 de marzo de 2015 a raíz de un conflicto previo por cuestiones sentimentales. José Luis Arine tenía 51 años, era taxista y vivía cerca del shopping Portal Rosario. Ese día, alrededor de las 18, pasó en su taxi por Nansen al 500 y detuvo la marcha al ver estacionado el Chevrolet Corsa de los C., a quienes conocía del barrio.

Según la versión inicial del caso, Claudio C. había llegado con su mujer, Sabrina, y el hijo de ambos, Rodrigo. Los dos hombres bajaron para realizar una compra y la mujer quedó en el auto. En ese momento Arine se bajó del taxi y fue a tomar de los pelos a la mujer. Enseguida los C. salieron en su defensa y agredieron al chofer a golpes y patadas, a la vista de vecinos.

Testigo especial. Un abogado penalista que vive en el barrio, José Luis Abichaín Zuaín, pasó en su auto cuando Arine llevaba la peor parte en la pelea. "Salí en mi auto, vi un tumulto, una chica sacando fotos y dos hombres golpeando a otro. Me dijeron que no me meta, que me las tome", contó el profesional, que escuchó cuando la víctima le rogaba al menor de los C.: "No me pegués más, Pescado". Luego los agresores se retiraron entre insultos.

Entones Arine, que recibió las últimas patadas tirado en el piso, "se sentó en el cantero, consciente pero conmocionado por la golpiza y la vergüenza" y le pidió un vaso de agua a una vecina. "Viejita, ¿me dejás lavarme la cara? Me duele todo", le dijo. Enseguida llegaron sus hijos y como la ambulancia tardó más de una hora lo llevaron en el taxi al hospital Alberdi. "Estaba perdido, quería vomitar. Tenía la cara hinchada y un golpe debajo de un ojo. Se quería levantar y no podía", recordó el hijo. A la madrugada falleció por una hemorragia abdominal.

La autopsia determinó que los golpes más fuertes fueron en la zona lumbar y dorsal baja, lo que le afectó los riñones y le causó estallido de bazo, un órgano "cercano a la pared abdominal, muy frágil que produce glóbulos rojos y por eso al romperse es como si explotara un globo de sangre". Según el informe, esto causa "un desvanecimiento momentáneo que, si no se compensa, puede llevar a la muerte".

El acuerdo. En base a ese estudio las partes pidieron condenar a padre e hijo por homicidio preterintencional, delito que fija prisión de 1 a 3 años al que "con el propósito de causar un daño en el cuerpo o la salud produjere la muerte de una persona". Para el fiscal Moreno, eso es lo que pasó: "Se retiraron del lugar con la víctima consciente y desconocían el resultado causado en Arine. El dolo está descartado, aún el eventual". El defensor Mahieu consideró que éste es "un caso de laboratorio", de los que se enseñan en la universidad para explicar la figura penal. Y recordó que sus clientes se presentaron en Fiscalía espontáneamente al enterarse de la muerte del taxista por una nota de este diario. "No son expertos en boxeo, no eran golpes que pudieran matar", agregó.

Ante la "gravedad del caso" y el desajuste entre la condena pedida y la imputación original, el juez pidió leer los testimonios reproducidos en esta nota. Y llegó a la conclusión de que la propuesta era "irrazonable". Remarcó que hubo una "multiplicidad de golpes" a una persona tirada en el piso y que la agresión se detuvo por la intervención de Abichaín. "No pudo aprobar un acuerdo en esas condiciones", cerró otro capítulo de un debate que sigue.

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