La ciudad
Viernes 03 de Junio de 2016

Un jueves marcado por los conflictos laborales

Empleados de Casa Bleger tuvieron una audiencia en el Ministerio de Trabajo, y los del sanatorio de los Nuevos Ayres cortaron Pellegrini

La ciudad vivió ayer una jornada de protestas por conflictos laborales. Hubo manifestaciones en avenida Pellegrini por la quita de cápitas del Pami al Sanatorio de los Nuevos Ayres, al tiempo que en el Ministerio de Trabajo se desarrolló la segunda audiencia, con acuerdo parcial, que mantuvieron los empleados de Casa Bleger con sus ex empleadores.

Desde la Asociación de Empleados de Comercio afirmaron que la negociación que mantuvieron los empleados de la centenaria librería fue "positiva" porque "la empresa expuso una propuesta concreta".

"Se les pagó a los trabajadores el sueldo de mayo en la misma audiencia y se les propuso continuar charlando las indemnizaciones", agregaron.

Al principio, los abogados de la firma (en representación de los dueños, que no se presentaron) habían propuesto un lapso de 20 días hábiles para volver a tratar el tema. Sin embargo, desde el sindicato no lo permitieron y pidieron diez días hábiles, llegando así al acuerdo para un nuevo encuentro el 13 de junio. "Ahí tenemos una nueva audiencia. Pero en estos diez días la empresa, los trabajadores y los abogados tienen que acercar posiciones para cerrar números. Aceptamos la propuesta que hicieron los trabajadores. De todos modos, ratificamos que la obligación legal es que les paguen todo lo que corresponde", concluyeron.

Corte en la avenida. Por otra parte, trabajadores del Sanatorio de los Nuevos Ayres cortaron avenida Pellegrini, entre Corrientes y Entre Ríos, tras la quita de las cápitas por parte del Pami.

El secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa), Marcelo Liparelli, afirmó que la manifestación se hizo por el peligro que corre el sanatorio tras la medida que tomó la obra social.

"Esta protesta la hacemos para que tome estado público. Las cápitas generan el 80 por ciento de la facturación del sanatorio y con esto se corre el riesgo de perder 108 puestos de trabajo".

Sobre la quita de cápitas, manifestó: "La decisión se tomó de una semana para la otra y con esto hay muy pocas posibilidades de salvaguardar los puestos de trabajo. Le pedimos al Pami que revea la situación y que, si hubo algún inconveniente, se tomen medidas con los responsables, sean médicos o directivos".

"Sabemos que hay denuncias de mala atención en otros sanatorios y en el mismo policlínico, y creemos que está justificado porque es más importante la vida de una persona. Pero también hay que ver que el mal no sea mayor", finalizó.

Comentarios