Policiales
Lunes 10 de Octubre de 2016

Un jubilado murió luego de sufrir un violento atraco en su vivienda

Fue hallado vivo y falleció de un paro cardíaco que, según el informe de la autopsia, fue causado por las lesiones sufridas.

La tardecita del sábado, cuando llegaba a su casa del barrio Coronel Aguirre, Rosa escuchó desde la vereda el sonido estridente del televisor. Le sorprendió que su marido de 77 años hubiera elevado tanto el volumen del aparato. Por eso entró con desconfianza a la vivienda y así se encontró con el anciano tirado y maniatado en la cocina. Desesperada, salió a la calle para buscar ayuda y un vecino fue en su ayuda cuando el hombre daba los últimos suspiros. Un rato después un patrullero lo llevó al hospital Gamen pero su vida se apagó en el camino.

En principio fuentes policiales y judiciales señalaron que Segundo Atilio Moyano, jubilado de 77 años, había muerto a raíz de un paro cardiorrespiratorio que sufrió luego de que dos muchachos ingresaran a su casa y se llevaran ocho mil pesos. No obstante, su cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para que la autopsia estableciera la relación entre su deceso y las múltiples lesiones y golpes que presentaba.

Anoche el informe preliminar del examen arrojó como causa de la muerte que las múltiples lesiones precipitaron el paro. En ese sentido, voceros judiciales indicaron que el jubilado presentaba lesiones en costillas derechas, dos costillas izquierdas quebradas y un politraumatismo grave en la columna vertebral.

Atraco. Moyano vivía con su esposa Rosa, de 60 años, en una casa de Cafferata al 2000 de Villa Gobernador Gálvez, en una barriada de modestas viviendas de material bordeadas por calles de tierra y zanjas con agua servida. La casa tiene un pasillo contiguo con un portón enrejado por el que se llega a un patio trasero de tierra que desemboca en una cancha de bochas del dueño de casa.

Cerca de las 19 del sábado Rosa salió de la casa y Segundo se quedó solo mirando televisión. Minutos más tarde dos jóvenes irrumpieron en la vivienda y sorprendieron al jubilado, que quedó a merced de los intrusos.

Hugo, un vecino que auxilió a Moyano, contó a este diario que los asaltantes lo obligaron a encaminarse a la habitación donde revolvieron los cajones de los muebles en busca de dinero. Luego lo llevaron al baño y abrieron la ducha porque "tenía el pantalón mojado" y después lo dejaron en la cocina.

Allí lo hallaron con manos y pies atados con cordones sobre un acolchado y con una toalla que le cubría el cuello, pero no estaba anudada. Después de recorrer la casa, los maleantes recogieron ocho mil pesos y se marcharon con la llave de la casa.

Ayuda. Hugo relató que apenas Rosa llegó a la vivienda, y como su marido no respondía a su llamado, llamó al 911. Pero "ante la falta de respuesta" corrió unos 50 metros hasta la casa de unos vecinos que vive en el cruce de Mitre y Cafferata para pedir ayuda.

"Ese hombre tiene un caballo y lo llevaba a pastar al terreno de Segundo. Pero como no estaba, sus tres hijos y la esposa fueron hasta la casa de Rosa. Entonces uno de los pibes vino a contarme lo que había pasado. Le dije que fuera hasta el paso a nivel donde estaba el móvil de Gendarmería. Los gendarmes le dijeron que fuera a la comisaria 26ª y los policías vinieron enseguida", relató.

Hugo pidió una ambulancia y luego entró con Rosa a la casa. Fueron a la cocina y encontraron a Segundo tirado en el suelo. "Estaba atado, tenía una toalla y el cuello hinchado. La señora lo desató. Uno de los policías que llegaron le tocó el corazón, pero estaba dando los últimos suspiros. Ayudé al policía a ponerlo en el patrullero y lo llevaron al hospital Gamen. Al rato me dijeron que había muerto", contó el vecino. En ese sentido, una fuente policial señaló que la ambulancia "nunca llegó" y por lo tanto debieron trasladarlo los uniformados al centro asistencial.

Conocido. Un vocero de la comisaría 26ª indicó que la puerta principal de la casa no estaba forzada. Además el portón del pasillo estaba cerrado con candado. También lo estaba la puerta trasera que conecta con el interior de la propiedad.

Sin embargo, algunos vecinos especularon con la posibilidad de que los ladrones hayan entrado saltando el portón y otros comentaron que podrían haber irrumpido por la parte de atrás de la propiedad. "Antes de irse la mujer le dijo que cerrara la puerta de atrás, pero parece que el hombre no lo hizo", comentó Hugo.

En ese marco una fuente policial indicó que, antes de morir, el anciano alcanzó a contarle a su mujer que habían entrado a robar. Y que balbuceó el apodo de alguien a quien habría reconocido como uno de los ladrones.

En tal sentido, los voceros consultados indicaron que el fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra ordenó medidas orientadas a la búsqueda de un presunto autor.

Comentarios