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Jueves 21 de Julio de 2016

Un incendio y una explosión destruyeron una casa en Funes: cuatro lesionados

Vecinos escucharon un estruendo. Había garrafas, aunque no estallaron. Los moradores sufrieron quemaduras.

Un milagro quiso que el accidente doméstico no se convirtiera en una tragedia con pérdidas humanas. Pero los integrantes de la familia Sosa-Ríos, que salvaron sus vidas, además de sufrir quemaduras de distinta consideración, se quedaron con lo puesto. Una explosión, presumiblemente por un escape de gas de una garrafa, y un incendio dejaron su vivienda de Funes destruida, mientras que cuatro personas debieron ser hospitalizadas, aunque fuera de peligro.

   Fue ayer, en la casa interna de Florencio Varela 1553, en barrio Vélez Sarsfield. Allí, pasada la medianoche de ayer, los vecinos escucharon una explosión y vieron cómo se desataba un incendio que dejó la vivienda hecha cenizas.

   Allí habitan Gregorio Sosa, de 47 años, Pablo Sosa, de 11, y Graciela y Agustina Ríos, esta última de 18. "Mi sobrina Agustina encendió un calentador con pantalla y se prendieron fuego una cortina y un sofá, y de ahí se propagó el el incendio", contó a La Capital Miguel Angel Ríos.

   Tanto Miguel Angel como Mariano Ríos, también familiar que habita la vivienda frontera, dijeron que la familia estaba fuera de peligro, y agradecieron porque los vecinos colaboraron y actuaron con celeridad, y los bomberos llegaron rápidamente.

Fuerte estruendo. Ninguno de los dos habló de una explosión. No obstante, el jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Funes, Hernán Sánchez, relató que vecinos del lugar escucharon el fuerte estruendo. Sin embargo, cuando ingresaron al hogar y apagaron el incendio sacaron dos garrafas enteras. Se estima que el estallido puede haber sido como producto de una fuerte pérdida de gas de alguno de esos recipientes, que quizás generó una deflagración por contacto con un foco ígneo.

   El dato no es menor porque en un principio, las primeras informaciones daban cuenta de que había explotado una garrafa, lo cual hubiese provocado una tragedia de dimensiones mayúsculas.

   "En el trabajo de remoción pudimos recuperar dos garrafas, que fueron sacadas del domicilio con mucho cuidado porque habían levantado temperatura y fueron enfriadas. Pero no se encontró ningún rastro de un cilindro que haya estallado", narró Sánchez.

   En tal sentido, el bombero aventuró que "pudo haberse tratado de una fuga de gas, que en contacto con el fuego generó el estallido, pero no había rastros de una garrafa que hubiera explotado. Es más, el techo estaba vencido por la temperatura, pero para adentro; si no, se hubiese producido una voladura". No obstante, el efectivo confirmó que la gente del lugar escuchó el estruendo. Lo que resta saber es si fue producto del incendio o al revés.

   En el lugar trabajaron cinco bomberos voluntarios con dos autobombas del cuartel de Funes, con Sánchez a la cabeza.

Heridos. Lo cierto es que los cuatro integrantes de la familia, que lograron salir de la trampa de las llamas y el humo, debieron ser intervenidas.

   Según consignaron a este diario fuentes del Hospital Houssay, adonde fueron trasladados en un primer momento, Gregorio Sosa ingresó con quemaduras en ambas manos y fue derivado al Hospital Provincial del Centenario.

   Graciela y Agustina Ríos, en tanto, debieron ser trasladadas al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Agustina sufrió quemaduras de segundo grado en el rostro, edema facial, incluidos los párpados con oclusión ocular, tenía afectadas las mucosas nasales y parte del cuero cabelludo. Graciela también resultó con quemaduras en el rostro y edema facial.


   En cuanto al pequeño Pablo, fue derivado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, de Rosario. Fuentes de ese centro asistencial confirmaron que el chico presentaba quemaduras en la cara sin compromiso de vías aéreas, y que quedó internado en la sala de quemados, pero fuera de peligro.

  Ayer, la casa de Florencio Varela se había convertido en una montaña de desechos calcinados por el fuego. Los familiares suministraron dos teléfonos para recibir ayuda de quien quiera proporcionarla: 153-453123 y 153-533074.

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