El Mundo
Miércoles 20 de Julio de 2016

Un grupo aliado al Estado Islámico amenaza atacar en Río de Janeiro

El hasta ahora desconocido "Califato de Brasil" prometió lanzar atentados durante los inminentes Juegos Olímpicos.

A los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que ya venían complicados, se les sumó otro problema, seguramente el más grave. Al zika y la inseguridad de Río por sus bandas de narcos, se agregó ahora el Estado Islámico, el temible grupo terrorista musulmán que está atentando en Europa y Medio Oriente. La amenaza surge de un grupo islamista brasileño que juró lealtad al jefe del EI o Isis y prometió atacar durante los Juegos Olímpicos. Es la primera vez que la amenaza del Isis se hace presente en América latina. Los juegos comenzarán el próximo 5 de agosto.

Según Site Intelligence Group, una organización estadounidense que analiza el terrorismo islamista en internet, el grupo brasileño "Ansar al Khilafah Brazil" (El califato de Brasil) ha comunicado a través de la red social Telegram su amenaza. El mensaje, publicado en árabe, menciona directamente al líder de la milicia islámica, el "califa" Abu Bakr al Baghdadi. "El momento elegido es intencional, la adhesión tiene lugar poco antes de los Juegos", señaló Rita Katz, presidenta de Site Intelligence Group.

El diario británico Daily Telegraph reportó que el mensaje decía: "Si la policía francesa no pudo frenar los ataques en su territorio, la policía brasileña no podrá hacer nada", contra un intento terrorista. Esta declaración es la primera de un grupo yihadista en Sudamérica. "El Isis ha incrementado sus canales en lenguajes occidentales (inglés, portugués, español, alemán, etc), mostrando un drástico aumento tanto en calidad como velocidad", señala Site.

La alarma fue aumentada en Brasil cuando a inicios de julio el Isis abrió un canal en portugués en Telegram, una indicación de que iba a producir propaganda dirigida a Brasil durante los Juegos. Los brasileños elevaron el nivel de alerta, pero aseguraron que no había amenazas de ataque. Hasta ayer, cuando apareció dramáticamente en escena el grupo "Ansar al Khilafah Brazil" (El califato de Brasil). Pero las medidas de seguridad ya se habían mejorado luego del terrible atentado del Estado Islámico en Niza, con 84 víctimas. La semana pasada, una investigación en París reveló un complot contra la delegación olímpica de Francia. El intento de atentado fue abortado, aseguraron los franceses. Durante el fin de semana pasado, se supo que cuatro personas con vínculos conocidos con el terrorismo islámico habían sido rechazadas al presentar pedidos de acreditación para los Juegos de Río. El rechazo se hizo después de que el Centro Integrado de Antiterrorismo (Ciant) para los Juegos Olímpicos detectara sus lazos con actividades terroristas. Los cuatro sospechosos son parte de una lista de cuarenta personas cuyas credenciales habrían sido denegadas por el Comité Organizador de los Juegos tras recibir alertas de agencias de inteligencia de otros países.

Más tropas. Durante el fin de semana, 22.000 soldados llegaron a Río y desarrollaron ejercicios. Uno de ellos se hizo en una estación de trenes urbanos y otro en el aeropuerto internacional de la ciudad. "Vamos a aumentar la seguridad con más revisiones, detectores de metal y puntos de identificación para garantizar la tranquilidad de los Juegos", prometió el ministro de Defensa, Raúl Jungmann. El ministro reconoció que hay "delegaciones de alto riesgo" y aseguró que para esos casos tenían esquemas de protección especiales. Presuntamente se refería a las delegaciones que el terrorismo islámico elegiría como objetivos "ideales": Israel, Estados Unidos y las grandes naciones europeas.

El dispositivo de seguridad durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro será el mayor en Brasil hasta la fecha. En total se desplegarán unos 85.000 efectivos, el doble de los que hubo en los Juegos de Londres en 2012. Además, 55 países cooperan con las autoridades brasileñas, que no tienen experiencia en atentados terroristas como los que han sufrido Europa, Estados Unidos e Israel.

Telegram, la red social usada para publicar la amenaza, es rusa y funciona de manera muy similar a WhatsApp. Aunque el grupo publicó mensajes en portugués e inglés, sólo en el mensaje en árabe menciona directamente al jefe de la milicia islámica, el califa Abu Bakr al Baghdadi, al que "Ansar al Khilafah Brazil", jura obediencia. El grupo lo llama "el emir de los creyentes, el califa de los musulmanes" y le promete total obediencia para establecer "la religión de Alá" y vencer "al enemigo".

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