Edición Impresa
Sábado 12 de Abril de 2014

Un fenónemo social y solidario

"Es una pasión, una fiesta la que se vive. Es una cuenta regresiva que comienza desde el momento que te enterás que hay un recital del Indio", dice Natalia Piva, profesora de inglés.

"Es una pasión, una fiesta la que se vive. Es una cuenta regresiva que comienza desde el momento que te enterás que hay un recital del Indio". La que habla es Natalia Piva, profesora de inglés y una fiel seguidora del Indio Solari, "desde el 89, cuando estaba la banda Patricio Rey sus Redonditos de Ricota". Tiene 40 años y enseña en una secundaria técnica y en dos terciarios de Rosario. Dice que "el boca a boca y la internet" hicieron lo suyo para que se conozcan más las canciones, sus letras, contenidos y sobre todo el fenómeno social y cultural que representan los recitales del Indio.

"Lo que veo ahora es una diferencia muy grande. El Indio como cantante es mucho más político, sus letras lo son". Sin dudas, alude a que los textos toman nota de complejas problemáticas sociales, de esa cultura callejera que no emerge tan fácilmente en los medios (menos en la escuela). Subraya la diversidad de clases sociales y generaciones que comparten esta fiesta.Ante tanta diversidad conviviendo la pregunta a quien oficia de educadora es casi obligada: ¿Podrían ser estos recitales un buen espejo para mirar la educación? "Sí. Si bien disfruto todo en los recitales y la movida que se arma, también observo porque son fenómenos que no pueden pasar desapercibidos. Es como una gran comunidad donde todo el mundo es amigo de todo el mundo, ahí no hay distinción: te ayudan, te falta plata te prestan plata, te dan un trago de vino. Hay una solidaridad que no la he visto en ningún recital".

Natalia acertadamente elige más que "didactizar", comentar y compartir estos recitales en una charla con sus alumnos que ve a la vuelta, transmitirles lo que vive. "Es una pasión y una fiesta", confiesa entusiasmada. No es poco.

Comentarios