la_region
Sábado 09 de Julio de 2016

Un ex edil de Sastre agredió brutalmente a dos agentes judiciales

La abogada de la esposa y una oficial de Justicia fueron a concretar una exclusión por violencia de género y fueron atacadas con un hierro.

El ex concejal de Sastre, Eduardo Giménez (Frente Progresista, Cívico y Social), protagonizó un brutal ataque contra dos integrantes del Poder Judicial cuando visitaron su vivienda para notificarlo sobre una orden de exclusión domiciliaria originada por una denuncia de su esposa por violencia de género. Tras permitirle el ingreso a su casa las golpeó con un hierro provocándoles heridas de gravedad que determinaron la hospitalización de ambas mujeres.

Tras el ataque, ocurrido poco antes de las 14 del jueves, Giménez dejó a las víctimas tendidas en el suelo y fue en bicicleta a entregarse a la comisaría. La oficial de Justicia, Silvia Mussano, logró salir a pedir ayuda a pesar de las serias heridas que sufrió en su cabeza. En cambio la abogada, Nora Sosa de Bertola, tuvo que ser trasladada al Samco local, luego al hospital de San Jorge y, después fue derivada al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) de Rosario.

Fuentes policiales informaron que Mussano, quien se desempeña como oficial de Justicia en el Juzgado de Primera Instancia del Circuito Judicial Nº 30 de Sastre, sufrió traumatismo de cráneo y una lesión en los dedos de una mano. El agresor de 48 años, quedó detenido tras reconocer que reaccionó violentamente contra las dos mujeres. Dijo que no recordaba nada de lo sucedido y luego fue puesto a disposición de la Justicia.

Todo comenzó cuando las dos agentes judiciales llegaron hasta el domicilio de Giménez, ubicado frente a la plaza central por calle 9 de Julio) para ejecutar una orden de exclusión del hogar impartida por el juez civil, comercial y laboral de San Jorge, Tristán Martínez.

Las mujeres arribaron acompañadas de un custodio policial y golpearon la puerta de la casa. Al no recibir respuesta el policía se retiró y ellas caminaron hacia la zona de estacionamiento de vehículos ubicada en el cantero central del bulevar. Mientras dialogaban notaron que Giménez salía de la farmacia de su propiedad ubicada en la esquina de la cuadra.

Allí decidieron acercarse a Giménez para ponerlo al tanto de la orden que debían ejecutar. Según trascendió, el martes la abogada había dialogado en buenos términos con el ex concejal e incluso habían tratado la necesidad de concretar la gestión, por lo que Sosa consideró que no era necesario llamar nuevamente a la policía.

El farmacéutico las hizo ingresar a la vivienda y las invitó a sentarse en un sillón. Según refirieron los familiares de una de las víctimas, las mujeres vieron apoyada en una pared una cuarte de remolque de automóviles de hierro y temieron que el hombre intimado la usara para agredirlas.

Luego de un breve diálogo Giménez cerró la puerta con llave, tomó el hierro y comenzó a golpear a Sosa. "Le pegó un golpe certero en la cabeza y la desmayó. Ya en el piso le siguió pegando y luego atacó a Mussano que había comenzado a gritar desesperada. La oficial de Justicia recibió un duro golpe en la cabeza pero logró atajarse con una mano", narró el fiscal Carlos Zoppegni y especificó que "Giménez dejó de pegarle cuando Mussano le dijo: No me pegues, por favor, soy lo único que tiene mi padre".

En ese punto, el agresor soltó la barra de metal, abrió la puerta, tomó una bicicleta y se presentó en la comisaría. "Llegó tranquilo, con las zapatillas manchadas de sangre y dijo que no recordaba nada de lo sucedido", contó el fiscal y se ofuscó "seguramente esa será la estrategia de la defensa, dirán que estaba en estado de shock. Pero si no recordaba nada cómo es que fue a la comisaría. No salió hacia otro lugar". Ahora, el ex edil deberá enfrentar cargos por delitos cuya pena mínima se estima en siete años de prisión efectiva.

Violento. Giménez no tenía antecedentes penales. En una oportunidad su esposa había asentado una denuncia por violencia de género que luego retiró unilateralmente porque lo perdonó.

Esta situación se repitió el domingo último. Tras una intensa pelea familiar la mujer lo denunció nuevamente por violencia de género y se fue a vivir a la casa de una vecina. Tras una consulta al fiscal, a la que concurrió con su representante legal, asentó sus quejas en la sede penal y manifestó que quería regresar a su casa, lo que finalmente generó la medida adoptada por el juez Martínez.

Ayer, Zoppegni, siguió de cerca las instancias de la operación de Sosa y luego dialogó con los médicos que realizaron la intervención. "Está lúcida, recuerda absolutamente todo. Pero las lesiones son graves y no sabemos el tipo de secuelas que le puede generar", indicó. La cirugía se realizó sobre la lesión mayor que sufrió la mujer pero aún quedan por delante otras intervenciones. Según indicaron desde el Heca tiene numerosas quebraduras en los huesos de la cabeza y seriamente comprometida uno de los globos oculares.

En tanto Mussano presentaba un fuerte golpe en la cabeza y heridas en los dedos de la mano. Tras una primera intervención en la que se le aplicaron 35 puntos de sutura se la sometió a un estudio tomográfico para determinar en grado de las lesiones en el cráneo.

El agresor permanecerá detenido y será trasladado hoy a San Jorge para concretar la audiencia imputativa prevista para las 11. En la misma Zoppegni le impondrá la calificación legal de doble homicidio en grado de tentativa y atentado a la autoridad calificada.

Comentarios