Cartas de lectores
Martes 14 de Febrero de 2017

Un eterno agradecimiento al Pami I

Esta carta podría tener diferentes títulos, pero elegimos quedarnos con la parte de la historia que queremos resaltar. Nuestra abuela, de 89 años, durante mucho tiempo estuvo afiliada a una "de las mejores" empresas de medicina prepaga (nada económica por cierto) para que al momento de necesitarla pudiera ser atendida por los mejores profesionales, en un buen sanatorio y para "no terminar en Pami" según sus textuales palabras. El 31 de diciembre pasado sufrió un ACV y necesitó más que nunca su prepaga, pero lamentablemente tenerla abonada al día no le sirvió de nada. El médico de la ambulancia llamó a dos prestigiosos sanatorios donde ella se atendió siempre, donde constaba su historia clínica y estaban sus médicos de cabecera (uno de calle Rioja y otro de calle Italia) pero al escuchar el cuadro que presentaba y la edad de la paciente cortaron el teléfono excusándose con "no tener camas disponibles" ni médicos de guardia, dejándola abandonada a su suerte. Ante la desesperación y la necesidad urgente de internación llamó a Pami y allí fuimos. Dios tenía preparado para ella y para nosotros algo con lo que no pensamos que nos íbamos a encontrar. En Pami la recibieron con los brazos abiertos y nos consta que hicieron todo lo posible y más para que se recupere. No sólo nos encontramos con grandes profesionales, allí trabajan excelentes personas. Queremos agradecerles y resaltar la calidad humana de las doctoras María Sol Cantelli, Marcela, Laura, Natalia y demás doctores y profesionales que forman parte de la terapia intensiva de Pami I, por el cuidado que le brindaron a nuestra abuela durante los 35 días que estuvo internada y por la contención y palabras de apoyo hacia nosotros cuando las cosas no iban bien. Lamentablemente, ella ya no está con nosotros y esperamos que ningún otro abuelo sea abandonado como lo hicieron con ella pero si a alguno le llega a pasar lo mismo quédense tranquilos que si van a Pami caerán en las mejores manos.

María Eugenia Alvarado y familiares de Nélida Amelia Lagraña

Comentarios