Clásico rosarino
Domingo 23 de Octubre de 2016

Un encuentro en el que ganó el fútbol de la ciudad

El presidente de Central, Raúl Broglia, y su par de Newell's, Eduardo Bermúdez, palpitaron el clásico en una charla imperdible con Ovación. No faltaron las bromas y los recuerdos de dos directivos que por suerte están lejos del fanatismo irreconciliable. Un ejemplo de cordialidad y respeto.

"Siempre tarde, eh. No vas a llegar tarde el domingo", tiró Eduardo Bermúdez instalado en el salón de directorio del diario La Capital. Raúl Broglia lanzó una carcajada y se abrazaron como grandes amigos. Mostrando una excelente relación y que sólo los divide la pasión por las camisetas. Como debe ser. No hizo falta ningún protocolo para que comiencen a desmenuzar cómo palpitan el clásico de esta tarde. Los presidentes de los clubes que monopolizan la pasión de la ciudad dieron un ejemplo de convivencia en la previa. Los dos quieren ganar y festejar, pero eso no significa que no puedan estrecharse la mano antes y después de este trascendental partido que tiene en vilo a la ciudad.

"¿Y si no jugamos el clásico, lo hacemos al ajedrez?", arrancó Bermúdez antes de comenzar el ida y vuelta desacartonado.

¿Hay mucha ansiedad?

Bermúdez: Hasta ahora estoy tranquilo. Debe ser por la intensidad que tenemos en la previa. El domingo empezarán los nervios.

Broglia: Siempre estuve ansioso en los clásicos. Soy una persona muy particular para ver el partido. Me siento y no hablo de nada. El palco es una guardería, hay seis o siete chicos de 6 o 7 años (risas).

¿Cuando miran el partido entienden el juego, ven si el equipo juega bien, palpitan que va a llegar el gol?

Broglia: Estoy bastante atento al juego. No soy un especialista, Eduardo sí lo es. Me gusta verlo, tengo mis opiniones y analizo todo. Me molesta el griterío.

Bermúdez: Yo lo analizo tácticamente. El partido con Sarmiento dije que si hacíamos un gol ganábamos e hizo el gol Scocco. Después nos empataron con un gol en contra. Veo los movimientos de los jugadores. No es que sepa mucho, pero me gusta analizar. Reconozco que Broglia en AFA es un tipo respetado por la parte jurídica.

Es lógico que estarán en la cancha hoy para ver el clásico.

Broglia: Los voy a esperar a los directivos de Newell's, los llevaremos al palco 20 para que no tengan problemas, hay dos televisores y pusimos un aire acondicionado nuevo.

Bermúdez: Ya empezamos, ja, ja.

El ambiente es muy tenso, no se pueden decir determinadas palabras para que nadie se enoje. Y lo que muestran ustedes es lo contrario a eso, desdramatizan la situación.

Bermúdez: Nosotros vivimos la otra época, cuando se podía hablar. A mí me cargan y yo cargo. Sufrimos, queremos ganar y estamos desesperados por el resultado, pero de ahí a agredirnos, a ofendernos, nada que ver. Yo fui a la cancha de Central y nunca tuve problemas.

Pero saben que hay palabras no son aceptadas.

Broglia: Sí, por supuesto. Yo dije que nos dicen sin aliento pero mostramos que lo tenemos y hay gente que se molesta. "Eso no se dice", me dijo un taxista.

¿El clásico es el partido más importante?

Bermúdez: Es "el" partido, pero falta mucho todavía. Son treinta fechas. Es un encuentro aparte, la ciudad está convulsionada. El lunes no pasa nada, te carga uno u otro.

Broglia: Sí, pero te cargan eh? ja, ja.

Bermúdez: El partido que sufrí mucho fue cuando era vicepresidente (2009). Empezó el encuentro en cancha de Newell's, Chitzoff pateó desde mi palco y la clavó. Después terminó 2 a 2.

Ustedes hoy están conformes con los planteles, pero en otros años el clásico ha dejado consecuencias en técnicos y jugadores.

Broglia: Un poco siempre va a quedar de secuelas al perder un clásico. Un grupo de gente puede utilizarlo como medio para realizar algún reclamo. Hay que entender que tenemos que hacer un trabajo importante en el club. Una buena administración hace equipos campeones. Nosotros estábamos en condiciones y nos pusimos a trabajar en un equipo con un gran presupuesto.

¿Las presiones son iguales teniendo en cuenta que Central armó un plantel para salir campeón y Newell's para engrosar el promedio?

Bermúdez: Nosotros tenemos esa presión de abajo. Le llevamos a Vélez 11 puntos y a los que se van al descenso hoy 20. En 2009 hablaba de 28 unidades. Salir campeón se sale una vez y en treinta equipos es difícil. Hay que pensar que el programa de Fifa es que queden 20 equipos, no sólo hay que cuidar el promedio de este año si no el que queda para el próximo. Irte al descenso es un drama. Si no ganás un torneo no lo es, da tristeza. Central tuvo una gran chance el año pasado en los tres frentes.

¿Te gustaba cómo jugaba ese equipo?

Bermúdez: Sí. Para mí era el mejor. También nosotros lo tuvimos con el Tata Martino y salimos campeones. Después vino el declive, que tuvimos hasta ahora. A ellos les agarra el declive, se nota con el cambio de plantel y sin salir campeón. Pierden en Colombia en el último minuto, con Boca en un partido discutido. Si hubiesen salido campeón estarían distendidos. Y ahora tienen una gran responsabilidad. Nosotros tenemos la responsabilidad de salir de abajo.

¿Cuál fue el clásico que más disfrutaron?

Broglia: El 4 a 0 y que después se fueron, ja ja (1997).

Bermúdez: ¿Hablás del 4 a 0 nuestro de local?, ja ja (1991).

¿Se podrá tener en un futuro un clásico con hinchas visitantes?

Bermúdez: Sí, pero hay un gran inconveniente. Broglia dijo una verdad, tenemos tanta cantidad de socios que no hay capacidad para recibir visitantes. Para hacer venir a gente de otros equipos hay que limitar hinchas nuestros. Y ahora cuando venga Messi (guiña un ojo) el problema será que tendremos que tener dos estadios. ¡Mirá cuando Messi le pase la pelota a Scocco!

Broglia: Ya le dije, cuando se despierte va a ver la realidad. El habla de Scocco, pero nosotros tenemos a Ruben. El otro día me dijo "dos". Dos arriba (risas).

En Central a lo mejor vienen Di María o Lavezzi.

Broglia: Siempre hablamos con Di María. Lo nombramos socio honorario porque colabora mucho con nosotros. La mujer es muy fanática.

Hay algo que no se pudo llevar a cabo que es jugar clásicos amistosos. Se intentó una vez, pero al final no se disputó. ¿Piensan a futuro en algo así?

Bermúdez: Hay una idea. Lo dijo Broglia y me parece que tiene ganas de sufrir seguido (risas). Es masoquista.

Broglia: Yo lo que pienso es empezar afuera con los amistosos, en Mar del Plata por ejemplo. Y después llegar a Rosario.

Bermúdez: El tema es que van las dos hinchadas. Hay determinada gente que es muy fundamentalista.

Por eso si el mensaje es pacificador se puede ir modificando.

Bermúdez: Zanabria y Aimar son grandes amigos. Yo tengo una gran relación con Griguol. Oberti con Daniel Killer. ¿Cuál es el problema?

Broglia: Hay mucho fundamentalismo. Decís algo y salen a decir que no se puede decir tal cosa.

A algunos por ejemplo no les debe gustar que se junten los dos presidentes o jugadores.

Bermúdez: Creo que el que gestiona debe pensar distinto. Yo quiero ganar sí o sí como ellos también. Nosotros gestionamos. Quisiera llegar algún día como hacen en Europa, con los dos presidentes viendo los partidos juntos.

Broglia: Debe haber buena convivencia. Atlético Rafaela te invita a comer antes del partido.

Bermúdez: Yo no como nunca antes de los partidos. Ni loco.

¿Tienen cábalas?

Broglia: No tengo.

Bermúdez: Las cábalas son orden, disciplina, sacrificio y trabajo. Que no lo tome mal Broglia, pero estamos muy bien. El vestuario está bien. Pienso que ellos también lo tienen.

Broglia: Hay algo que no dijimos públicamente que es sacarle la preocupación al jugador del tema dinero. No deben pensar en eso. Discutimos, hablamos y no hay problemas. Se paga y listo.

¿El tema del árbitro es hablado en especial antes de los clásicos?

Bermúdez: Nunca en mi vida hablé de ese tema. Me han dirigido mal, bien. Hay que entender que el árbitro es un ser humano. Y debe resolver enseguida. No creo que tenga tendencia para uno u otro. Voy a decir algo de Central con Boca (Copa Argentina). En el penal Ceballos se equivoca, pero no entendí el gol anulado a Ruben. El línea cómo vio la posición adelantada.

Broglia: Soy partidario de que se implemente la tecnología. Por ejemplo en el rugby cuando hay dudas se las sacan con las imágenes.

Coudet estuvo nervioso en el último partido, ¿cómo lo ves ahora?

Broglia: Una vez le dije que debe buscar el equilibrio, pero hay que reconocer que la gente más joven tiene menos paciencia que la más grande. Nosotros también tenemos la presión y es muy fuerte.

Bermúdez: Yo dirigí la primera y la presión es terrible, infernal. Igual estará la presión en cada fecha.

Broglia: Yo tengo más presión con Boca en la Copa Argentina que con Newell's.

Bermúdez: Esto no es cargada, si no en serio, la presión más grande que tiene Central es el campeonato.

Broglia: Todos los días en la calle la gente me para y me pregunta si vamos a salir campeón. Y en el caso de la Copa Argentina es un dulce de leche, porque la saboreamos, llegamos a la final, pero no se dio.

El hincha de Newell's te pide el clásico porque hace varios años que no gana.

Bermúdez: Y sí, hay que ganar el clásico. Pero no es por culpa nuestra si no de ellos que estuvieron varios años abajo (risas). Igual, yo voy invicto en los clásicos. Cuando era vicepresidente empatamos los dos.

Si viene un extranjero y le tienen que contar lo que es el clásico rosarino, ¿qué le dicen?

Bermúdez: Que es algo impresionante, obvio que para los que lo ven, no para los dirigentes.

Broglia: Es algo fantástico. Tan es así que el otro día un dirigente de Racing me dijo que quiere venir a verlo.

Lo que importa es el resultado.

Bermúdez: Si le ganamos a Central el lunes en el club las mujeres se tiran de cabeza a la pileta aunque el agua no esté tan limpia.

Broglia: No sabés lo que es el tema de la pileta en Central. Nosotros reformamos el estatuto, habrá socios plenos e institucionales. El pleno podrá ir a la cancha y a todos los lugares que tenemos. El institucional no podrá ir a la cancha. Yo sostengo que hay un 30 por ciento de socios que no van a la cancha y sólo hacen deportes.

La charla le dio paso a la sesión de fotos y luego los presidentes salieron del diario con una sonrisa. Cada uno para atender los requerimientos de sus respectivos clubes. Hoy el clásico volverá a enfrentarlos, no a dividirlos ni enemistarlos.

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