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Viernes 04 de Marzo de 2016

Un diagnóstico al que le faltó el remedio

Atrapada en la necesidad del consenso, la intendenta Mónica Fein mostró ayer, en la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo, que su gestión necesitará de otros.

Atrapada en la necesidad del consenso, la intendenta Mónica Fein mostró ayer, en la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo, que su gestión necesitará de otros.

Dejó en claro que requerirá más fondos, que volverán a su gobierno dependiente de la Nación y la provincia, pero también que suplicará a los ediles opositores que acompañen sus iniciativas. Ayer mismo los convocó a golpear puertas para que Rosario reciba los Fondos del Conurbano y de Obras Menores que retacean las administraciones federal y santafesina.

Si bien la intendenta anunció la concreción de algunas obras, no dijo cómo ni cuándo las llevará a cabo. Habló de logros obtenidos con el correr de los años (inclusión social, salud, espacios verdes), pero tuvo que caer de manera obligada en cuestiones que nunca avanzaron. En 2013 había prometido que el año pasado circularía un nuevo sistema de transporte, pero todavía ni siquiera se llamó a licitación.

El problema de la "nocturnidad" y sus vínculos con la violencia atravesaron también el discurso, aunque sin indicios de cómo resolverlo. Mientras la inseguridad acecha en cada rincón, insistió en que las cámaras de videovigilancia se usen también para el control de tránsito; reconoció las falencias en materia de recolección de residuos y que la presencia de trapitos es un tema que preocupa con creces. No obstante, faltó una propuesta concreta para abordarlo.

La necesidad de la tan requerida convivencia volverá a ser central este año a juicio de la intendenta. Se espera que, como hasta ahora, no forme parte de un mero diagnóstico, sino de acciones palpables en beneficio de todos.

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