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Lunes 20 de Junio de 2011

Un Día de la Bandera recargado

Fue diferente, distinto. El acto por el 20 de Junio de no pudo sustraerse al año electoral. A algunos puede haberles gustado más y a otros menos. Pero creo que deberíamos acordar en que el Día de la Bandera es una ceremonia de todos, más allá de los colores partidarios que cada uno tenga...

Fue diferente, distinto. El acto por el 20 de Junio de no pudo sustraerse al año electoral. A algunos puede haberles gustado más y a otros menos. Pero creo que deberíamos acordar en que el Día de la Bandera es una ceremonia de todos, más allá de los colores partidarios que cada uno tenga.

Entiendo que en los microclimas que se forman en los círculos de la militancia política esto puede no percibirse. Ellos consideran que copar un acto público, llenarlo de banderas partidarias y silbar a quienes no son de su propia fuerza política es toda una victoria, un éxito. Están convencidos, en este caso particular, de que así ayudan a Cristina, cuando en realidad no le hacen ningún favor. Es que no se dan cuenta de que este tipo de actitudes no cae precisamente bien en una parte importante de la sociedad.

Y el problema no es que el acto del Día de la Bandera se haya politizado. Hablar de Belgrano, hablar de revalorizar la bandera, hablar de defender los intereses de las mayorías y del país es política, política pura. El tema es que la ceremonia se partidizó, tanto en el palco oficial como abajo.

El discurso de la presidenta centrado casi exclusivamente en los logros de su gobierno (en medio de la arenga hasta lanzó un “sigamos adelante compañeros”, pero rápidamente se autocorrigió diciendo “sigamos adelante argentinos”), la militancia coreando “borombombón, borombombón, para Cristina la reelección” o “Binner gorila, cuidado con Cristina”, y no propiciar un marco amigable para que también pueda pronunciar su mensaje el gobernador de Santa Fe, de signo partidario distinto, no parece ser el acto ideal del Día de la Bandera.

Pero para poner las cosas en su justa medida tampoco hay que rasgarse las vestiduras por lo ocurrido este 20 de Junio frente al Monumento. No fue la primera vez que sucedió ni será la última (otros gobiernos actuaron de la misma manera). No pasa nada, no es algo de extrema gravedad, el país sigue su marcha. Hay temas sin duda más importantes en la vida de los argentinos, a muchos de los cuales este gobierno ha dado respuesta, mientras otros todavía están pendientes de solución. Pero esto ya es otra historia.

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