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Sábado 21 de Junio de 2014

Un Día de la Bandera claramente distinto

La coyuntura fue ayer la columna vertebral del tradicional acto del Día de la Bandera. Una ceremonia, con epicentro en Rosario, a la que, a decir verdad, ya poco (o nada) le queda de tradicional.

La coyuntura fue ayer la columna vertebral del tradicional acto del Día de la Bandera. Una ceremonia, con epicentro en Rosario, a la que, a decir verdad, ya poco (o nada) le queda de tradicional. Se trata de un festejo para homenajear a la enseña patria que, si bien tuvo ese espíritu, se vio copado por la actualidad de los vaivenes económicos del país. Por eso, prevaleció el momento político en el discurso de la presidenta y la expectativa estaba centrada en eso. Cristina se mostró vehemente, pero mesurada en torno al trato a los bonistas. Y hasta la intendenta Mónica Fein se metió de lleno en el tema (habló de unidad frente a la especulación financiera), alineada con el discurso oficial. La impronta que le dio al acto el discurso en respuesta a juez Griesa tenía que estar amalgamada por el apoyo de la militancia (infaltable en las manifestaciones públicas de la presidenta) siempre presente al punto de desvirtuar la búsqueda del celeste y blanco y lograr un paisaje partidario. Sin embargo, la estética K frente al escenario no devoró a la familia, a los rosarinos y turistas que quisieron acercarse a la celebración en la Cuna de la Bandera. Desde temprano, alrededor del parque hubo actividades para los chicos y otras con raíces tradicionalistas en una jornada claramente dividida en dos. Tan claro como que fue un acto distinto.

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